Jeff Bezos, el creador de Amazon, quiere romper con el paradigma de la agilidad y la síntesis y por eso le prohibió a sus empleados el uso de PowerPoint para realizar presentaciones.

Jeff Bezos y PowerPoint 

El magnate comentó que prefiere que las comunicaciones internas del equipo Senior de su empresa se expresen a través de textos, en lugar del tradicional formato usado en entornos corporativos, que demanda síntesis y permite economizar palabras. Al dar la explicación Bezos explicó que el pedido se debe a que es imprescindible escribir bien. 

El anuncio lo realizó mediante un correo a sus empleados en el 2004, en el que escribió: “No hay presentaciones de Powerpoint a partir de ahora en STeam [Senior Team]”. 

Con este mensaje, el creador de Amazon dio la directiva que en las reuniones de equipo no habría más presentaciones gráficas, sino lecturas de textos de hasta 30 minutos. Pero, como él mismo explicó, no se necesitaba “cualquier texto”.

¿Por qué Bezos prefiere los textos a los gráficos?

En el mismo mensaje que emitió a sus empleados Jeff Bezos comunicó que los que busca "es un texto bien estructurado y narrativo, y no solo un texto. Si alguien crea una lista de viñetas en Word, eso sería igual de malo que un PowerPoint”. 

Asimismo, el segundo hombres más millonario del mundo explicó el motivo de su pedido: “La razón por la cual escribir un memo de cuatro páginas es más difícil que ‘escribir’ un PowerPoint de 20 páginas es porque la estructura narrativa de un buen memo obliga a pensar mejor y a comprender mejor qué cosa es más importante que otra y cómo se relacionan las cosas”.

En este contexto, el empresario consideró que las presentaciones a un estilo PowerPoint permite, de algún modo, “tratar las ideas superficialmente”, “aplanar cualquier sentido de importancia relativa” e “ignorar la interconexión interna de las ideas”.

Luego de unos años, ya en 2017, Jeff Bezos envió una carta a la  Comisión de Bolsas de Valores (SEC) de los Estados Unidos, y definió qué es “escribir bien” y explicó cómo se puede distinguir un buen memo de uno mediocre.

“Sería extremadamente difícil escribir los requisitos detallados que componen un gran memo”, señaló. “Sin embargo, me parece que la mayoría de las veces los lectores reaccionan a los grandes memos de forma muy similar. Lo reconocen cuando lo ven. El estándar está ahí, y es real, aunque no sea fácil de describir”, agregó.