Después de que Israel reconciera que el haber permitido el regreso de las escuelas "fue un terrible error", la Oganización Mundial de la Salud ( OMS) se sumó al pedido por el mantenimiento de las restricciones en el ciclo escolar, y alertó que de no cumplirlo "sólo empeorará la situación".

"Todos queremos que los niños vuelvan a clase, pero para eso es necesario que los alumnos como los profesores lo hagan en un marco seguro", señaló el director de Emergencias Sanitarias de la entidad, Mike Ryan.

En este sentido, el funcionario de la OMS aconsejó que esto se haga "sólo si los niveles de contagio son bajos" y si los establecimientos "tienen preparadas medidas de reacción" en caso de aparición de positivos en las aulas.

Al ser consultado por si los padres de niños con problemas de salud previos deben llevar o no a sus hijos los centros escolares en caso de que las clases se reanuden, Ryan subrayó que ello "dependería de los preparativos de cada escuela", por lo que pidió que se consulte a los responsables de cada institución.

Anteriomente la directora técnica de la OMS, Maria Van Kerkhove, había enfatizado en que los profesores con dolencias crónicas u otros problemas de salud "deberán consultar con sus médicos a la hora de decidir si tomar o no precauciones a la hora de acudir a su trabajo".