La advertencia de que la pandemia de cornavirus se está "acelerando" en el mundo que hizo el director general de la Organización Mundial de la Salud ( OMS), el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, tras detectarse un récord de más de 150.000 nuevos casos globales ayer, puso en guardia tanto a los países que consideran haber pasado lo peor como a los que están en la curva ascendente, como Brasil, que ayer superó el millón de casos.

Por otra parte, advirtió que "se está acelerando" y entró en una "nueva y peligrosa fase". Adhanom dijo que aún se necesitan fuertes medidas restrictivas por parte de los gobiernos para controlar el brote, aunque admitió que "es comprensible que muchas personas estén hartas de estar en casa y los países están ansiosos de abrir sus sociedades".

"Estamos en una fase nueva y peligrosa", expresó, mientras señaló que el coronavirus "ha demostrado que nadie está seguro hasta que lo estemos todos" y que "solo dejando la política al margen y trabajando en una verdadera colaboración marcaremos la diferencia".

Pero la frase contundente de Adhanom fue relativizada por el director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan, quien aseguró que la aparición de nuevos focos de contagio de Covid-19, como el detectado recientemente en un gran mercado mayorista en Beijing, no significa necesariamente que la pandemia esté entrando ya en una segunda oleada, subrayaron hoy expertos de la OMS.