A 30 años de la caída del muro de Berlín, que derribaron los propios ciudadanos y que se convirtió en símbolo de la utopía del siglo XX, el Gropius Bau, uno de los más emblemáticos museos de la capital alemana, inaugura mañana la exposición "Walking Through Walls" que reúne obras de artistas como Marina Abramovi , Ulay, Mona Hatoum, Fred Sandback y muchos más.

La idea de "Caminar a través de las paredes"ûuna manera simbólica de aludir también a sortear divisiones y fronteras- sobrevuela esta impactante muestra colectiva que toma como disparador aquella noche de noviembre de 1989, cuando miles de personas salieron a las calles para acabar con un muro de tres metros de alto que mantuvo dividida a Alemania (y simbólicamente al mundo occidental) durante 29 años, producto de la Guerra Fría.

El Gropius Bau no solo es uno de los museos más importante de Berlín, pionero a nivel internacional e imán de visitantes de todo el mundo, sino que también este imponente edificio de estilo Renacentista posee una ubicación histórica: justo en las inmediaciones de donde, hasta 1989, se encontraba un fragmento del muro, ya desaparecido.

Las obras aquí reunidas, de artistas universales, indagan más allá de la efeméride y buscan reflexionar sobre las nuevas formas de segregación real y virtual que han dado paso a ideologías cada vez más polarizadas en las sociedades.

Como ejemplo la instalación sonora y visual de Smadar Dreyfus "Día de la madre", ambientada en los Altos del Golán, en la frontera sirio-israelí, que reúne grabaciones de saludos proyectados por altavoces, entre niños en un lado de la frontera y sus madres en el otro lado, en el sitio conocido como "la colina de los gritos".