El 11 de septiembre del 2001 el reconocido artista plástico y pintor argentino Alejandro Vigilante se había alojado en la casa de un amigo en Manhattan, Nueva York, para ir a diseñar unos murales al Hotel Marriott, frente al World Trade Center, y fue testigo del ataque terrorista más influyente en la historia de Estados Unidos.

"En aquel entonces tenía 36 años, me había contratado una empresa rusa para pintar murales y decorar el Marriott, por lo que decidí parar en lo de un amigo llamado Hernán Casanova. Esa mañana nos tomamos juntos el subte y empezamos a escuchar rumores de que algo terrible había pasado, algunos incluso decían que había explotado una caldera, nadie sabía con certeza qué ocurría hasta que el tren se detuvo y debimos bajar", contó Vigilante, quien agregó que "cuando salimos a la calle justo frente a las Torres Gemelas no podía creer lo que veía. El primer edificio ya había caído y la gente corría y gritaba".

Cuando colapsó la segunda estructura, Vigilante y su amigo estaban a tan sólo una cuadra del lugar de los hechos. "Me impactó el ruido y ahí nos dimos cuenta de que nuestras vidas corrían peligro. Al ver la escena, Hernán se adelantó y corrió hasta una playa de estacionamiento, donde había tres policías, pero al ver que la nube de polvo y escombros se nos venía encima, logró abrir un auto e ingresamos todos juntos", expresó.

Una de su obras, inspirada en las Torres Gemelas

"La nube negra nos estaba tapando y no podíamos cerrar la puerta, hasta que logré hacerlo. A los pocos segundos se oscureció todo, sentimos un temblor y comenzamos a escuchar una lluvia de cascotes golpear contra el techo del auto. En ese instante pensamos lo peor pero afortunadamente eso no sucedió", detalló.

Tras la tormenta de polvo, los efectivos policiales abandonaron el auto y él junto a su amigo aguardaron un tiempo más. "En ese momento observé sobre la guantera un Corán, miré hacia un costado y había un recipiente hermético similar a un tupper en el cual se encontraba una cámara Polaroid. Tomé una foto con la particularidad de que en el espejo retrovisor estaba colgado un Tasbih, como un rosario musulmán", describió.

Torres gemelas
Hernán Casanova y Alejandro Vigilante subieron a un auto el 11 de septiembre de 2001, cuando la nube de polvo del derrumbe de la segunda torre amenazaba con alcanzarlos

Aturdidos y desorientados por lo que estaba ocurriendo, ambos salieron del coche en medio de un escenario desgarrador. "No podíamos respirar, los rescatistas iban y venían y atendían a la gente con mascarillas", dijo. La necesidad de comunicarse por correo electrónico con su familia para decirles que estaba a salvo -todos los teléfonos estaban bloqueados- fue su mejor motivación para convertir su arte de los murales estáticos al omnipresente diseño basado en Internet.

"Cuando la policía nos recomendó dar aviso a nuestros familiares los teléfonos estaban colapsados, entonces contacté a los míos vía e-mail. Allí comprendí que la comunicación del mundo había cambiado y eso me llevó a fundar el i-Art Movement junto a Matías Bullrich, entre otros", precisó.

A 19 años del ataque, Vigilante vive en Estados Unidos, expone desde Miami e impulsa la combinación entre el arte digital y la pintura tradicional sobre lienzo. Figuras como Michael Jordan, Gloria Estefan y coleccionistas como Kenneth Griffin le han comprado sus obras.

Alejandro Vigilante
Alejandro Vigilante se quedó a vivir en Miami

Más notas de

Francisco Nutti

La historia del argentino que el 11S pintaba el Marriott, frente a las Torres Gemelas

Sep 11 Undo Delete, de A. Vigilante, inspirada en las Torres Gemelas

El artista que fue testigo del ataque del 11-S y transformó la tragedia en obras

Michael Jordan y Gloria Estefan compraron sus obras

Empresarios asiáticos buscan triplicar las exportaciones para crecer

Empresarios asiáticos buscan triplicar las exportaciones para crecer

El Centro Gallego celebró el Día Nacional de Galicia

Ramón Suárez, presidente electo de la institución