La separación de residuos y el compostaje pueden realizarse "sencillamente" en los hogares para que los materiales de descarte "vuelvan a tener utilidad" y se reduzca gran parte de los residuos que las personas generan a diario, de lo cuales "más del 50% son orgánicos", señalaron a Télam referentes ambientalistas en ocasión del Día Mundial del Reciclaje, que se celebra el 17 de mayo.

Las organizaciones ambientalistas consultadas remarcaron la importancia de que las personas reflexionen sobre sus hábitos de consumo con el propósito de que incorporen acciones que contemplen lo que especialistas y activistas denominan "las tres r": reducir, reusar y reciclar.

Federico González Chapur, referente de la organización ambientalista Eco House, destacó que, en líneas generales, existen dos tipos de medidas que pueden ser incorporadas para contribuir a la preservación y sostenibilidad del planeta: "Las colectivas, de gran alcance, y las individuales, restringidas a una esfera más íntima y privada, de menor escala".

"Así como reciclar sin que los Estados lleven a cabo un plan de transición energética no va a alcanzar, tampoco sería suficiente lo inverso: que Argentina implemente un plan de transición energética mientras miles de personas continúan reproduciendo, sin malas intenciones, un sistema de consumo lineal de 'comprar y tirar'", sostuvo González Chapur.

En ese sentido, el activista caracterizó como "fundamental" la realización de tareas de separación de los residuos. Y solicitó tener en cuenta que, cada vez que llenamos la bolsa de basura, "más de la mitad está compuesta por residuos orgánicos, que no tardan en descomponerse".

González Chapur explicó que se puede reciclar de manera "súper sencilla" en el hogar. "Con tan solo disponer de una bolsa o tacho separado -dijo-, alcanza para ir arrojando ahí los envases y materiales que son reciclables". Entre ellos mencionó: plásticos, metales, vidrio y cartones limpios.

Al respecto, el ambientalista agregó lo que llamó "un beneficio más" de la separación de residuos: "Hoy en día son miles los trabajadores recicladores urbanos en estado de precarización. Gracias a ellos es que nuestros residuos reciclables llegan a destino".

Por su parte, la organización Raíces Urbanas realiza talleres de educación ambiental, agroecología y desarrollo sustentable, entre los que se encuentran los dedicados al compostaje, un proceso que transforma los residuos orgánicos y permite convertirlos en abono para la tierra mediante un proceso natural de oxidación.

Emilio Bidegain, uno de los referentes de la organización, señaló que, a través de este proceso, "aproximadamente un tercio de los residuos que producimos a diario se van a convertir en ese compost, que vuelve a circular en la cadena de la naturaleza".

Además, remarcó la importancia de esta transformación por dos motivos: por un lado, el producto servirá como abono para la tierra, y por otro, permitirá reducir la cantidad de basura que se produce, lo que tiene un "impacto notorio tanto a nivel micro como a nivel macro".

Entre los residuos más habituales que pueden utilizarse para el compost se encuentran -en mayor cantidad- las cáscaras y restos de frutas y verduras, junto con la yerba, el café, los restos de infusiones, la cáscara de huevo y frutos secos, y residuos de jardín como hojas secas, pasto y ramas.

El referente también explicó que la gestión de los residuos y el compostaje permiten salir de la idea de "consumo lineal" y pensar en términos de "economía circular", al desviar los desechos del camino que conducen al cordón sanitario.
 

Campaña para electrónicos

La Secretaría de Ambiente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires impulsa la recepción de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso (RAEE) en diversas esquinas del Microcentro porteño, a través de una campaña que comenzó a principios de mayo y finalizará el próximo viernes.

El Punto Verde Móvil estará recibiendo aparatos eléctricos y electrónicos en la esquina de Florida y Marcelo T. de Alvear, de 10 a 14 a lo largo de toda esta semana.

Se recibirán netbooks y notebooks, teléfonos celulares (con sus accesorios), cámaras de foto y video, radios portátiles, teléfonos inalámbricos y fijos, calculadoras, videojuegos y/o consolas de videojuegos, entre otros.

Además, aceptan planchas, minipimers, licuadoras, planchitas y secadores de pelo, cafeteras, procesadoras, juguetes y herramientas eléctricas, entre otros pequeños electrodomésticos.