La Tierra se está desacelerando desde sus orígenes, hace más de 4.500 millones de años, pero los científicos descubrieron que el fenómeno se hizo mucho más notorio en los últimos tiempos y advirtieron que podría llegar a afectar la oxigenación de la atmósfera terrestre

Un equipo internacional de investigadores que se dedican al fenómeno propone que el aumento de la duración del día en la Tierra se fue relantizando gradualmente con el tiempo, lo que generó que los días sean más largos. Además, este fenómeno pudo haber impulsado la cantidad de oxígeno liberado por las cianobacterias fotosintéticas, determinando as el momento de la oxigenación de la Tierra, según publican en la revista Nature Geoscience.

Estudios de oxígeno y tiempo 

Las últimas conclusiones que pudieron obetener los científicos ayudaron que inspirar a nuevas investigaciones de las comunidades microbianas actuales que crecen en condiciones extremas en el fondo de un sumidero del lago Hurón, a 30 metros bajo la superficie del agua, en Middle Island, Estados Unidos.

El agua del sumidero es rica en azufre y baja en oxígeno, y las bacterias de colores brillantes que prosperan allí se consideran buenos análogos de los organismos unicelulares que formaban colonias similares a alfombras hace miles de años, alfombrando las superficies del suelo terrestre y marino.

Los investigadores demuestran que la mayor duración del día aumenta la cantidad de oxígeno liberado por las alfombras microbianas fotosintéticas. Este hallazgo, a su vez, apunta a un vínculo no considerado anteriormente entre la historia de la oxigenación de la Tierra y su tasa de rotación. Mientras que la Tierra gira ahora sobre su eje una vez cada 24 horas, la duración del día era posiblemente tan breve como 6 horas durante la infancia del planeta.

¿Por qué parece que vivimos tan acelerados?

Varias son las energías y ondas que nos rodean e ingresan desde el espacio al planeta, pero en este caso se trata de ondas que se pueden detectar también, ya que influyen directamente en el cerebro de las personas, así como también en el de cualquier animal, en especial de los mamíferos. Un hecho que sumado a los minitemblores que se están produciendo en diferentes sitio constituye un combo explosivo que nos está afectando.

A pesar que la rotación de la Tierra se desacelera y los días según expertos duran más de lo habitual, las personas suelen sentir que al pasar los días alcanzan a hacer mucho menos cosas. La teoría que puede llegar a explicar por qué se vive de esta forma, es la resonancia Schumann

La resonancia Schumann

Hace unos setenta años, el doctor Winfried Schumann descubrió el efecto de resonancia en el sistema Tierra-aire-ionosfera. En física a este efecto se lo denomina "onda transversal-magnética". Al evaluar el fenómeno, el investigador alemán y su equipo detectaron que las ondas resonantes vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales de los humanos y de los mamíferos en general. La onda tiene una fuerza de 7,8 Hertz por segundo (ciclos por segundo), que es como se mide.

Sucede que en estos últimos tiempos los investigadores notaron que la resonancia Schumann del planeta se viene modificando desde hace veinte años, y en estos últimos dos se elevó mucho más. Por primera vez en la historia, las ondas pasaron de 7,8 Hz a 170 Hz y muchos expertos indicaron que estos cambios podrían ser los que están provocando modificaciones y molestias a todos los seres vivos del planeta.

En ese sentido, equipos médicos  rusos que conocen el fenómeno y lo toman como factor a considerar en estudios médicos señalaron que varios pacientes comenzaron a mostrar dificultades en su biología, de forma más progresiva cuando las ondas aumentaban su magnitud. Explicaron que esta variación de frecuencia es la causante de males como cáncer, depresión, estrés, trastornos de la presión arterial y en el ciclo del sueño, entre muchas otros. Lo mismo ocurre con los reinos animal y vegetal.

¿Se acelera el tiempo y se alargan los días? 

Ya en 2014 la frecuencia de resonancia Schumann se consideró anómala al comprobar que había subido a un nivel 15-25. A mediados de 2017 las ondas se elevaron de nuevo y en la actualidad están por encima de los 160 Hz. La primera vez que se observó dicho aumento fue en el del sistema espacial  ruso y creyeron que su equipo estaba funcionando mal, pero más tarde descubrieron que los datos eran correctos.

Por su parte, la  NASA ha comprobado que los astronautas al salir al espacio alteran su salud, y todo es debido, en gran parte, a las altas frecuencias magnéticas a las que son sometidos en otra atmósfera. Asimismo, en un estudio de médicos especialistas en el tema, se detectó que la relación de las ondas cerebrales y la resonancia Schumann afecta la salud de cualquier ser vivo. En las imágenes los expertos observaron cómo los campos electromagnéticos, con los rayos radioactivos, afectaban directamente al cerebro. Y en ese mismo enfoque, el cambio en la frecuencia de las ondas comenzó a alterar a los equipos de estudio del espacio en diversos países.