Los bosques del mundo siguen siendo talados a "tasas alarmantes", indicó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su informe sobre el Estado de los Bosques del Mundo 2020 publicado el fin de semana.

El informe de 188 páginas, que concluye una década de estudios sobre biodiversidad bajo la supervisión de la ONU, examina las aportaciones de los bosques y de las poblaciones que los utilizan y administran con miras a la conservación forestal.

De acuerdo con el informe, los bosques ocupan menos de la tercera parte de la superficie mundial, pero representan el 80 por ciento de todas las especies de anfibios, el 75 por ciento de las especies de aves, el 68 por ciento de las especies de mamíferos y alrededor del 60 por ciento de todas las especies de plantas vasculares. Pero esta biodiversidad corre peligro, señaló el informe.

"La deforestación y el deterioro de los bosques siguen ocurriendo a tasas alarmantes, lo que contribuye de forma significativa a la actual pérdida de biodiversidad", indicó el informe de la FAO.

El informe añadió que en los últimos 30 años se han perdido al menos 420 millones de hectáreas de bosques debido a cambios de uso de suelo, principalmente para desarrollo agrícola, o en algunos casos para la explotación forestal. La pérdida de superficie forestal es más o menos equivalente al tamaño de Libia, país del norte de Africa, dijo la FAO.

Sin embargo, las noticias no son del todo malas. El informe indicó que la tasa de deforestación se ha desacelerado en los últimos años, de alrededor de 16 millones de hectáreas anuales en los noventa a diez millones anuales en los últimos cinco años.

Por su parte, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) informó que la eliminación de bosques tropicales en 18 países del mundo aumentó en promedio en un 150% en marzo en comparación con los índices de los años anteriores.

En medio de la pandemia del coronavirus, en total en marzo de este año desaparecieron 645.000 hectáreas de bosques tropicales. Las perdidas más grandes se detectaron en Indonesia (cerca de 130.000 hectáreas), seguida por la República Democrática del Congo (100.000 hectáreas) y Brasil (95.000 hectáreas).