La aparición del coronavirus ha desafiado a los sistemas sanitarios del mundo, y es hasta hoy que aún se estudian los efectos secundarios en el durante y posterior diagnóstico de la enfermedad. Las pruebas de vacunas aún están en etapa de "análisis" por lo que el aplicar estrategias resulta clave para socorrer a infectados. 

Conocida como “decúbito prono”, el acostar boca abajo al paciente ha comenzado a implementarse cada vez con más frecuencia en los pacientes víctimas de la pandemia y que están siendo tratados en las unidades de cuidados intensivos.

Con este método se refuerza la cantidad de oxígeno que ingresa a los pulmones, ya que la parte más pesada está ubicada justamente en la espalda y que, por lo mismo, si el paciente está boca arriba, la dificultad para respirar sería mayor. 

Además, con la abertura de los pulmones permite que haya más flujo de sangre. 

La técnica ha sido tan reconocida por los médicos que incluso la propia Organización Mundial de la Salud ( OMS) la recomendó en marzo de este año para los pacientes con covid-19 que sufren del síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).