Millones de mujeres y niñas están obligadas hoy a permanecer aisladas en sus casas para combatir el brote de Covid 19. Sin embargo, para una importante cantidad de ellas, sus hogares se convirtieron en el lugar más inseguro del planeta y los remedios para combatir este flagelo durante el tiempo de coronavirus parecen estar añejos, no ser los adecuados o al menos ser insuficientes.

Algo así como si hoy un odontólogo recomendara un clavo de olor para un dolor de muelas, que si bien puede tener propiedades antisépticas y anestésicas y que además, fue utilizado durante siglos para calmar dolores dentales: hoy ningún profesional lo utilizaría. Es por ello, que hay que trabajar e implementar nuevos métodos para combatir esta verdadera "pandemia en las sombras" según la denominó Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres.

 Lo cierto es que la violencia de género durante la actual cuarentena no deja de crecer y es necesario reforzar políticas públicas con perspectiva de género e incrementar en términos de difusión, la información de que salir a denunciar no implica violar la cuarentena y que a su vez, no se requiere de ningún permiso especial para hacerlo. Es imprescindible tomar de manera urgente medidas acordes a la gravedad y magnitud que los índices nos reflejan.

La línea destinada a la atención, contención y asesoramiento -144- a mujeres que atraviesan violencia de género aumentó los llamados en un 40 por ciento. La de atención a víctimas de violencia familiar -137- en un 30%, sin embargo, las denuncias efectivas han bajado fuertemente.

Esto muestra que una medida central que se debe tomar es la de terminar con la incertidumbre que puede tener una víctima luego de realizar la denuncia y que esto le pueda generar inseguridad, teniendo como consecuencia que no se anime a denunciar a su agresor. Debemos garantizar no solo como hacer la denuncia sino también contener a la víctima, darle las garantías de lo que sucederá el día después de denunciarlo y que sepa que podrá continuar con su vida en algún lugar, que podrá trabajar e inclusive estar con sus hijos si los tuviera. En definitiva que el Estado en su conjunto, incluido el Poder Judicial, van a estar a la altura garantizando no solo información, sino acompañamiento y seguimiento jurídico, psicológico y presencia.

No cabe ninguna duda que el objetivo del aislamiento obligatorio tuvo la intención de favorecer a todos y todas por igual, pero debemos reconocer una consecuencia directa que no fue abordada. Dejó a miles de mujeres, en el abismo, sin protección y obligadas a encerrarse las veinticuatro horas con sus agresores.

Es por ello que hasta el Secretario General de las Naciones Unidas ha instado a todos los gobiernos "a que hagan de la prevención y la gestión de la violencia contra las mujeres una parte fundamental de sus planes de respuesta nacionales ante el Covid 19 y que los refugios y las líneas de atención para las mujeres se deben considerar como un servicio esencial que deben contar con financiación específica y destinar los mayores esfuerzos en mejorar su difusión". En este sentido es muy importante contar con la intervención en el comité de crisis del Ministerio de Género, Mujeres y Diversidad, a fin de incorporar la perspectiva de género en la decisión de las políticas ante la Pandemia. 

Si hay algo que visibilizó el Covid 19 en la Argentina es el aumento exponencial de la violencia de género en sus distintos tipos y modalidades y que nos urge que las políticas que deben implementarse en la actualidad no pueden ser en ningún caso las que fueron utilizadas antes de la pandemia, porque si fracasaron en el pasado es difícil que en este contexto puedan ser exitosas, y así como es necesario con urgencia que exista una vacuna contra el coronavirus también es indispensable encontrar soluciones contra la violencia de género, porque lo que está en juego es la vida de miles de mujeres y niñas.

*Defensora Adjunta del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires