El verano ya llegó en el norte del planeta y en la mayoría de los países no están dispuestos a que el Coronavirus les arruine la temporada. Las playas empiezan a llenarse de turistas y las autoridades lanzan todo tipo de iniciativas de prevención, muchas de ellas apoyadas en el uso de la tecnología. 

El clásico distanciamiento social de dos metros no se pierde en la arena. A esa condición se suma, por ejemplo, en el sur de España, un sistema de cuadrícula con zonas diferenciadas para población de riesgo por edad (aunque no es obligatorio instalarse ahí), y una franja de separación de seis metros en la orilla. La Secretaría de Estado de Turismo de España creó además el distintivo 'Responsible Tourism' para identificar a todos los establecimientos que siguen las Guías de medidas para la reducción del contagio por COVID-19 en el sector. 

Lejos de las primeras ideas más sofisticadas de instalar mamparas, de todas formas se está cuidando la salud de los veraneantes tanto en Europa como en otros puntos del planeta. La revista Smithsonian detalló cinco de las prácticas de seguridad en playas:

  • Drones: Como salido de la serie "Black Mirror ", el Departamento de Policía de Daytona Beach en Florida está utilizando drones para garantizar que los amantes de la playa mantengan distancia. Equipados con cámaras y altavoces, cada vez que uno de los drones se encuentra con personas que no cumplen lanza un mensaje. También pueden medir la temperatura corporal de los bañistas. 
  •  Reservas: Antes de pisar las playas de azúcar blanca de Canet d'en Berenguer, un popular destino costero en el este de España, los visitantes deben reservar un espacio con una aplicación descargable gratuita. En un artículo sobre CNNPere Joan Antoni Chordá, alcalde de Canet d'en Berenguer, compara la nueva política con los viajes aéreos. "Este verano será muy diferente", dice. "Habrá más espacio entre sus vecinos. Como una playa de 'clase ejecutiva'". Sólo se puede reservar para la mañana o la tarde y hay que mostrar la reserva antes de ingresar. El Ayuntamiento de Lloret de Mar, en Girona, estrenó también unos videosensores que permitirán calcular la ocupación de las dos playas en cada sector.
  •  Aplicaciones: La Agencia Portuguesa para el Medio Ambiente creó una aplicación que está disponible para el público y que muestra en tiempo real qué tan llena está cada playa durante el día. Utilizando datos de teléfonos móviles, la aplicación monitorea la popularidad de una playa y permite a los visitantes la libertad de decidir si se sienten cómodos o no al llegar a ese lugar. 
  • Capacidad limitada: En New Jersey, para ayudar a controlar la afluencia de visitantes en la costa, muchos lugares están limitando el número de tarjetas de playa (pases) disponibles para ingresar. Eso sucede por ejemplo en Belmar, Ocean Grove y Point Pleasant. En el condado de Cape May, equipos de "embajadores de distanciamiento social" estarán patrullando para garantizar que las personas mantengan distancia. 
  • Barbijo: no debe ser fácil tomar sol con el tapabocas, pero quienes estén por Los Ángeles no tendrán opción si quieren un dorado playero. Para ayudar a disminuir la propagación del virus, el alcalde hizo obligatorio el uso de máscaras faciales para los veraneantes, cada vez que estén fuera del agua.