En distintos puntos de Mendoza y La Pampa se continuó ayer combatiendo focos de incendios forestales, que se calcula que llegaron a afectar una extensión de 300.000 hectáreas en total.

El fuego en el Parque Nacional pampeano Lihué Calel, que alcanzó unas 18.500 hectáreas, siguían en la tarde de ayer "activos", según informó la Administración de Parques Nacionales (APN), mientras que autoridades locales afirmaron que "lo más preocupante" es el fuego que avanza por fuera de esa área, que "provoca cortes de luz y agua".

"Actualmente el fuego permanece activo y las condiciones meteorológicas para los próximos días son extremas, con altas temperaturas y viento norte a unos 40 kilómetros por hora", informó la APN en un comunicado, en el que precisó que "más de 150 brigadistas y guardaparques combaten el incendio" que empezó el sábado.

En tanto, se realizan sobrevuelos en la zona con el fin de evitar la generación de nuevos focos mientras se vigilan los puntos calientes dentro del área. Las autoridades informaron que el área protegida permanecía cerrada al público y que la Ruta Nacional 152 se encuentraba "por el momento" habilitada al tránsito.

Por su parte el subsecretario de Protección Ciudadana del Ministerio de Seguridad pampeano, Agustín García, afirmó que "lo más preocupante" es el fuego que avanza por fuera de la jurisdicción del Parque, "porque compromete las líneas de alta tensión y la prestación de agua del Acueducto Río Colorado".

En tanto, en el sur de la provincia de Mendoza, los incendios forestales y rurales afectan unas 120.000 hectáreas del sur de la provincia de Mendoza. El presidente Macri sobrevoló ayer la zona (ver página 14).

Al mismo tiempo que se lucha contra el fuego, la provincia extremó sus medidas de seguridad sobre rutas y caminos rurales para evitar accidentes, según se informó.

"Los trabajos realizados en las últimas horas permitieron reducir la cantidad de focos activos, una tarea que se vio favorecida por la disminución de la temperatura ambiente y el aumento de la humedad", informó ayer presidencia en un comunicado. Varios focos simultáneos se declararon el último fin de semana del año en una zona de campos y se expandieron rápidamente hasta llegar al límite con el departamento de San Rafael, aunque el fuego no llegó a poblaciones locales.

  • La tiranía de las condiciones meteorológicas

■ Las autoridades estiman que llevará mucho tiempo extinguir los incendios mientras no varíen las condiciones climáticas. ‘La situación es muy cambiante cuando en un lugar hay sólo brasas por ahí aparece el viento y vuelve a encender todo, las llamas se desarrollan con rapidez por las condiciones de sequedad, altas temperaturas y material combustible’, dijo a Télam Daniel Russo subsecretario de operaciones de la secretaría de Protección Civil del Ministerio de Seguridad de la Nación.

Los cortes de luz y agua comenzaron ayer al encadenarse una serie de focos que se tornaron incontrolables en el Parque Lihuel Cahlel.

‘El fuego permanece activo y las condiciones meteorológicas para los próximos días son extremas, con altas temperaturas y viento norte a unos 40 kilómetros por hora’, informó la Administración de Parques Nacionales en un comunicado.

Russo señaló que ‘todo el año hay incendios forestales en todo el país, esta época es frecuente en estas provincias y en Río Negro, Neuquén y Chubut, en donde estamos en aprestos de prevención ya que no tenemos focos activos’.