La ley de etiquetado frontal de alimentos y bebidas, que ya cuenta con la sanción del Senado, aguarda para ser aprobada por Diputados en agosto. Una vez que se ponga en marcha, los diferentes envases contarán con advertencias octogonales negras en el caso de alimentos altos en calorías, azúcar, sodio o grasas (totales y saturadas). Iniciativas de este tipo ya están vigentes en países vecinos, como Chile, Colombia o México. Es un paso para combatir problemas de salud como la obesidad y fue muy elogiado por distintos organismos internacionales.

Un sondeo de la consultora Kantar un 52% de las personas sabe que existe este proyecto de ley (crece a 70% en niveles socioeconómicos altos), y un 76% considera que puede llegar a ser beneficioso para la dieta de los argentinos. En paralelo, 6 de cada 10 personas piensan que es muy probable que cambien algunas de sus elecciones de productos cuando se enfrenten a una góndola llena de advertencias. "Puede suceder que abandonen ciertas categorías de productos, o que empiecen a comprar marcas diferentes. En cualquier circunstancia, tendrán un elemento más que puede influir en las decisiones", indica el informe.

Si bien el 80% de los argentinos dice que trata de limitar el consumo de alimentos que hacen mal a la salud o no son naturales, todavía hay mucho espacio para generar conocimiento de las ventajas y desventajas de las cosas con las que nos alimentamos. 

Reacción del público y desafío para las empresas

La consultora repasa el proceso que se vivió en algunos países donde se implementó. En el caso de México, donde recientemente se puso en práctica la nueva legislación, los nuevos "sellos" en los productos no pasaron inadvertidos, y generaron variadas reacciones en los consumidores: culpa, confusión y sorpresa porque descubrieron carteles en productos que consideraban saludables. Destacan la importancia de un cambio en la cultura alimentaria. 

Respecto a las empresas, en muchos casos se embarcaron en procesos de reformulación de productos, reduciendo la proporción de ciertos ingredientes para evitar ser penalizadas con el octágono negro. Pero haciendo eso corren el riesgo de ser percibidos como menos sabrosos o indulgentes que sus competidores." En cualquiera de los casos, existe la amenaza de la caída en ventas y de la pérdida de su porción de mercado, por eso es clave entender cual puede ser el impacto en cada una de las marcas", indica Kantar.

La representación en Argentina de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) "celebró" el dictamen favorable "con amplia mayoría" obtenido por la ley de etiquetado frontal en la Cámara de Diputados, por tratarse de "un paso fundamental para una alimentación más saludable".