Luego de que falleciera una mujer afectada por coronavirus en el Barrio 31 y que se multiplicaran las quejas hacia el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por la falta de provisión de agua, la empresa Aysa inició un plan de asistencia con camiones cisternas.

La presidenta de Aysa, Malena Galmarini, se comunicó con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y puso a disposición el equipo técnico del organismo, en tanto se programó para el próximo martes una reunión de trabajo.

En un comunicado, Aysa indicó que "colabora" con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para encontrar una solución a los cortes en el suministro de agua que fueron reportados en los últimos días en las villas 31 y 31 bis de Retiro al sostener que el problema no es de la compañía sino de "infraestructura, responsabilidad es del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires".

"La red interna del barrio fue construida y es operada por el Gobierno de la Ciudad, quien debe garantizar el servicio" de agua potable en la zona, donde en las últimas horas se confirmó la primera muerte por Covid-19", indicó Aysa por medio de un comunicado.

El funcionamiento de asistencia implica que si bien Aysa "no tiene jurisdicción técnica dentro de la red interna al barrio, continúa trabajando y asistiendo a los vecinos del Barrio 31 mientras el inconveniente no pueda ser resuelto por el Gobierno de la Ciudad.

Contagios en barrios populares

El Gobierno porteño confirmó oficialmente el jueves pasado que la cifra de infectados por coronavirus en las villas de emergencia de la Ciudad había pasado los 120 casos. El Ejecutivo de la Ciudad salió a transparentar los números los que, y tal como anticipara este diario en sus ediciones del martes 21 de abril no solo afectaban a la villa 31, sino que, además, se venían multiplicando con el correr de las horas.

Por otro lado, informó que a partir de la tercera semana de marzo se dio comienzo a una campaña de concientización para prevenir contagios, mientras que en abril se reforzaron en un 30% las raciones destinadas a los comedores de esos barrios populares, pasando de alimentar a alrededor de 90 mil personas en febrero, a 105 mil en abril. Además, y mediante cooperativas, se vienen realizando operativos de limpieza de hidrolavado, tanto en los complejos habitacionales como en los barrios, así como tares de limpieza con agua y cloro de las viviendas.