La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) realizó un estudio con el uso de corticoesteroides en pacientes con coronavirus (Covid-19) y observaron que la mortalidad se reduce hasta un 50%, pero no asocian a los antivirales (lopinavir y ritonavir) a una mayor supervivencia.

Jesús Sierra, coordinador del Registro Español de Resultados de la Farmacoterapia frente a covid-19 de la SEFH, explica que se trata de un trabajo observacional, es decir, ellos no han orientado a los médicos para que hagan nada, sino que han recogido lo que pasaba en el día a día de 174 hospitales.

Por su parte, señalaron que esperan que sirva para establecer hipótesis de tratamiento y en ensayos ya de doble ciego (con un grupo de voluntarios tomando el medicamento y otros el placebo).

Además, este trabajo realizado por los especialistas, determina que estos  inmunosupresores se han empleado en España desde el primer día y únicamente en un 6% de los casos se ha pautado a partir de la primera semana del ingreso, momento en que suele agravarse la situación. También determina que no se ha visto diferencia entre unos corticoides y otros, si bien el más utilizado ha sido la metilprednisolona.

El trabajo también recoge un efecto protector similar del tocilizumab, un fármaco biológico dirigido específicamente a las citoquinas, explica Sierra, que son las moléculas involucradas en los procesos inflamatorios graves y descontrolados que se han vendo a llamar tormentas de citoquinas.

Asimismo, indicaron que estos tres medicamentos –dexametasona, metilprednisolona y tocilizumab–, junto a la anakinra, la ciclosporina y el salirumab, forman parte del conjunto de inmunorreguladores que figuran en una disposición publicada este sábado en el BOE, que los considera esenciales para la lucha contra la epidemia. Ello obliga a las comunidades a notificar semanalmente sus existencias, para asegurar su suministro. "Curiosamente, no conozco que se haya utilizado ciclosporina", enfatizó el coordinador.