Acostumbrada a ser la meca del turismo cultural, Europa se reacomoda al cambio impuesto por el Coronavirus, que afectó a la industria del turismo. Los museos sufren la baja en la recaudación por menor flujo de visitantes, además de posibles recortes de ayudas públicas. No se espera que los ingresos por entradas, tienda y cafetería se recuperen hasta 2021. Por eso, debaten cómo volver redituable su propuesta virtual.

De acuerdo a una nota publicada en el diario El País, el presidente del Consejo Internacional de Museos (ICOM), Alberto Garlandini destaca la urgencia de lograr financiación. El experto menciona desde “muros de pago” para exposiciones online, contenido exclusivo, aplicaciones o suscripciones, hasta estrategias freemium para recursos digitales o cursos de aprendizaje

Se conoció también ayer que las visitas virtuales que se realicen a los museos del Reino Unido podrían empezar a ser cobradas por decisión del gobierno británico, una instancia que pasaría a limitar la democratización de estos espacios y, a la vez, sentaría un precedente para que otros grandes museos del mundo también cobren por recorrer su sitio web.  "Tengan una mentalidad comercial o perderán financiación en el futuro", amenazó el ministro de Cultura del gobierno del Reino Unido, Oliver Dowden, a los directores de los museos de su país, instándolos a recaudar sus propios fondos durante la pandemia.

Tras el paquete de apoyo de 1.570 millones de libras esterlinas que anunció en julio pasado el gobierno del Reino Unido para organizaciones de arte y patrimonio, el ministro advirtió ahora a los directores de museos en una carta que dio a conocer el periódico mensual londinense "The Art Newspaper" que deben hacer mayores esfuerzos para comercializar sus operaciones "si quieren seguir dependiendo del apoyo estatal". Los medios ingleses, en concordancia con los funcionarios de las instituciones de arte, señalaron que el tono de la carta, y sobre todo su mensaje, es un error; ya que a nivel puramente financiero, ningún museo nacional estaría en condiciones de reabrir por ahora; y ni siquiera un número limitado de visitantes podría cubrir el costo de mantener las puertas abiertas

Durante el confinamiento, la asociación alemana The Network of European Museums Organisations (NEMO) publicó un estudio sobre el impacto de la covid-19 en el que se revelaba que una gran parte de los encuestados estudiaban cómo generar ingresos mediante ofertas digitales. En muchos países, la expansión digital paga podría chocar con el mandato de la accesibilidad.

El citado diario español destaca el caso del Prado: el número de visitas a la web se incrementó en casi un 250%. “Ahora debemos conseguir que el visitante virtual participe económicamente. Tenemos la voluntad de hacer ese cambio y encontrar una estrategia digital de pago”, explica Javier Solana, presidente del patronato de la institución.

El presidente de ICOM cree que el objetivo de esta revolución digital del pago debería fundarse en un equilibrio entre accesibilidad y rentabilidad, sin olvidar la financiación pública.  

Varios consideran que agar para ver puede ser atinado si lo que se ofrecen son programas de formación o experiencias culturales, educativas, como los tours virtuales con un experto. Un ejemplo es el Van Abbemuseum, en Eindhoven (Países Bajos), que permite la visita desde casa por el precio de una entrada (13 euros). Un robot es manejado por el visitante y recorre las salas acompañado por un guía. Se pensó también para personas enfermas. Nuevas posibilidades y un modelo en debate.