Warren Buffett es ampliamente reconocido como uno de los mejores cazadores de acciones de todos los tiempos, y por una buena razón. Durante su mandato como director ejecutivo de Berkshire Hathaway, las acciones de Berkshire aplastaron al mercado, generando un rendimiento total de 2.810.526% entre 1965 y 2020.

Cualquiera puede analizar su juego y seguir los movimientos de Berkshire en el mercado, pero no todos tienen la oportunidad de acompañarlo a sus mesas de negocios, como le ocurrió al jugador de fútbol americano ( NFL) Ndamukong Suh, después de un cruce de dos segundos en el vestuario en 2009.

En aquel tiempo Buffett era capitán honorario del juego senior en la Universidad de Nebraska-Lincoln (UNL) y pasó por el vestuario para saludar a los jugadores, incluido Suh, que todavía aspiraba a ser un jugador de NFL.

Once años después, el ahora jugador estrella, tuiteó que aquel encuentro de dos segundos cambió su vida: "todo mi mundo sería diferente si no hubiera sucedido", afirmó.

Hoy, el jugador de Tampa Bay Buccaneers y el inversionista suelen enfrentarse en pulseadas a beneficio, que, sospechosamente, siempre gana Buffet.

Tras el saludo en el vestuario, rápido de reflejos tanto en el juego como en la vida, Suh le pidió a Tom Osborne, director atlético de UNL y ex congresista, que organizara una reunión entre él y Buffett.

El inversor lo recibió en la sede de Berkshire unos meses después, y consintió que Suh se uniera en varias de sus reuniones.

"Cada vez que nos vimos fue una clase magistral que valió 100 veces más que un MBA (Master of Business Administration)", tuiteó Suh sobre su tiempo con Buffett.

Las tres lecciones de Warren Buffett

El futbolista tomó tres lecciones clave del multimillonario que apuntalaron su enfoque de negocios e inversiones desde entonces.

  • Lo simple es lo mejor. No necesita una educación o conocimientos elaborados para hacer movimientos
  • Presta atención a las pasiones y céntrate en las personas
  • Siempre lea, siempre aprenda y siempre tenga curiosidad

Cómo opera Buffett en el mercado

Prudente, Buffett realizó y adquisiciones inteligentes desde 1965, y ha hecho crecer Berkshire en una base de rendimiento anual promedio en un 18,3%, lo que supera al mercado y permite pensar que los inversores inteligentes podrían beneficiarse de vigilar la cartera de Berkshire y tal vez seguir el ejemplo de Buffett al elegir acciones.

Así lo tuiteó Suh

  • En 2009, una reunión de 2 segundos cambió mi vida para siempre. Mi mundo entero sería diferente si no hubiera sucedido. Aquí está la verdadera historia de cómo conocí a Warren Buffett, las lecciones más importantes que he aprendido de él y cómo terminamos pulseando en CNBC
  • Un poco más tarde me acerqué a Tom Osborne y le pregunté si podía concertar una reunión adecuada. Dijo "seguro que lo intentaré, pero sin garantías". Por suerte para mí, Warren dijo que sí.
  • Fijamos una fecha y una hora en su oficina para la primavera. Admito que estaba súper nervioso.
  • Llegué 1,5 horas antes y vestía una bonita camisa abotonada. Tenía un montón de preguntas, así que llevé papel y un bolígrafo para tomar notas.
  • No sé qué esperaba, pero la conversación fue completamente diferente a cualquier cosa que hubiera imaginado. Era muy fácil hablar con él. Casi como el padre de todos. Hizo que la conversación fuera relajante y divertida.
  • Hay algo en él que tranquiliza a la gente. También tiene una gran memoria, ¡incluso citó el puntaje del juego en el que nos conocimos!
  • Primero, le hice las preguntas típicas, es decir, cómo llegaste a donde estás. Entonces hice un movimiento audaz. Le pregunté si podía seguirlo. Estaba seguro de que me rechazaría. Warren dijo que sí, luego se rió: "Si haces eso, estarás mayormente sentado aquí en la oficina conmigo".
  • Resulta que pasa mucho tiempo leyendo. Así que terminé siguiendo a Warren un montón de veces.
  • En ese momento, estaba trabajando en un acuerdo de 3G. Se hizo principalmente durante el almuerzo todos los miércoles. Pude unirme a esos almuerzos y muchos más. Cada vez que nos vimos fue una clase magistral que valió 100 veces más que un MBA.