Las protestas comenzaron el lunes pasado, en primer lugar en la Unidad Penitenciaria N°42 de Florencio Varela, en donde los internos anunciaron una huelga de hambre hasta que atendieran su pedido. Días más tardes, las manifestaciones se replicaron en otros complejos carcelarios. 

Los presos de las cárceles de la provincia de Buenos Aires comenzaron a reclamar que se reanude el régimen de visitas, que fue suspendido desde el comienzo de las medidas preventivas por la pandemia. Ante estos pedidos, los detenidos tomaron los techos de los inmuebles. 

Los incidentes se observaron en los complejos penitenciarios de  San Martín, Junín, Melchor Romero, Florencio Varela y Campana. Las protestas se repitieron a lo largo de toda la semana.

En el penal 10 de Melchor Romero, en La Plata, los reclusos se subieron a las terrazas con los brazos envueltos en frazadas. “Esto es pacífico, acá no hay quilombo. Estamos reclamando los beneficios que nos corresponden”, indicó uno de los presos. 

Hasta el momento no se notificaron heridos en ninguna complejo carcelario. Por otra parte, se espera que en las próximas horas, autoridades judiciales y del gobierno de la provincia se acerquen a dialogar con ellos.

Nuevos disturbios 

Este sábado por la mañana, se produjeron nuevos disturbios en varias cárceles, como en las Unidades 46,47 y 48 de San Martín, las Unidades 13 y 21 de Junín, la Unidad 41 de Campana y las Unidades 24 y 31 de Florencio Varela. 

En algunos casos, los detenidos hacen alarde de tener totalmente tomadas las instalaciones. Las filmaciones viralizadas muestran a los reclusos arrojando piedras y otros proyectiles, mientras de fondo se escuchan bombas de estruendo.

El enojo de los presos se acrecentó en las últimas semanas a medida de que se fueron flexibilizando las restricciones impuestas en el marco de la pandemia.