El gobierno porteño informó este miércoles en su reporte diario, la detección de 52 nuevos casos positivos de coronavirus en barrios populares de la Ciudad y el total ya asciende a 301. El número de fallecidos se mantiene en 6. 

Mientras se retoma el operativo de testeos puerta a puerta para los vecinos de la Villa 31, el número casos positivos en las áreas más vulnerables superó el techo de los 300 y concentra el 16% del total de los detectados en Capital Federal.

La puesta en marcha del Dispositivo Estratégico de Testeo para  Coronavirus en Terreno de Argentina (Detectar), se realiza por segunda vez en forma conjunta entre Nación y Ciudad, y tiene como objetivo detectar casos sospechosos, para luego realizarles las pruebas PCR en las Unidades de Aislamiento Transitorio ( UTA), mientras esperan los resultados.

"Si el test da negativo, la persona puede regresar a su hogar; si da positivo, se lo traslada a los hoteles dispuestos por la Ciudad" para que transite allí la enfermedad, precisó Gabriel Battistella, encargado del operativo. 

En tanto, movimiento sociales denuncian "falta de agua y protección" para los vecinos de la Villa 31, y tildan de "respuestas insuficientes" el accionar del gobierno porteño ante el avance del coronavirus.

"A 15 días de la confirmación del primer caso de covid-19 en el barrio, los contagios aumentaron en forma exponencial y ya hay que lamentar muerte en nuestro barrio", señalaron las organizaciones en un comunicado.
 

Ayer, el Equipo de Sacerdotes de Villas y Barrios Populares de la Ciudad y el Gran Buenos Aires, mediante una declaración titulada "Aniversario del padre Carlos Múgica y el impacto del coronavirus en las villas y barrios populares", reclamó una mayor presencia del Estado en los barrios vulnerables, donde está "pegando fuerte" el coronavirus, y advirtió que "se vienen momentos muy duros en lo social". 

"Necesitamos que el Estado actualice su presencia en los barrios vulnerables de acuerdo a las diferentes cuestiones y las dificultades que se presentan, la seguridad, la salud, la educación y las limitaciones de conectividad en estos lugares"; señalaron los curas en el documento que leyeron frente a la tumba del cura mártir ubicada en la Parroquia de Cristo Obrero de la  Villa 31, a días de cumplirse un nuevo aniversario de su asesinato. 

"La realidad se nos vino encima. Hay temas en los que no podemos seguir esperando su solución", como el serio problema "de falta de agua", advirtieron además sobre "la situación de hacinamiento y abandono en las cárceles", los "despidos arbitrarios" y pidieron "se favorezca el acceso a los subsidios habitacionales" y se otorgue un aumento al Ingreso Familiar de Emergencia.