Una gran cantidad de autos que pretendían ingresar a la Ciudad de Buenos Aires generaron largas demoras esta mañana en los pocos accesos que quedaron liberados, luego de que ayer el Gobierno porteño limite las entradas para desalentar la circulación vehicular en medio de la cuarentena obligatoria por el coronavirus.

En el primer día hábil de la semana, esta mañana hubo un importante incremento en la cantidad de autos en los 13 accesos habilitados para entrar a Capital Federal para vehículos particulares y transporte público. Así, las demoras superaban la hora por los controles realizados por las fuerzas de seguridad para verificar que quienes circulaban tuvieran los permisos necesarios.

En el Puente Pueyrredón, que une la Ciudad con el sur del conurbano, hubo hasta diez cuadras de fila del lado del partido bonaerense de Avellaneda, en las avenidas Mitre e Hipólito Yrigoyen (ex Pavón), aunque se acumulaban los vehículos en el sector porteño de Barracas, ante los controles realizados por Prefectura Naval.

En tanto, en la Autopista Panamericana, desde la zona norte, se registraban hasta cuatro kilómetros de cola en el ingreso a Capital, frente a los controles que ejercen gendarmes.

A las 8:30 una hombre que trabaja en la zona avícola, sostuvo que empezó a hacer la cola a las 6:45, por lo que estaba muy demorado para llegar a la planta en la que trabaja.

Ayer, el Gobierno porteño decidió cerrar 59 de los 110 accesos que hay a la Ciudad desde Provincia: hoy sólo hay 13 accesos habilitados para vehículos particulares y transporte público y 26 peatonales, más 12 semi habilitados, ya que son exclusivos para transporte público. En todos ellos hay fuertes controles para corroborar la justificación para moverse de un distrito a otro.