El centro clandestino Pozo de Banfield, que funcionó en la Brigada de Investigaciones de esa localidad, será puesto en valor y convertido en espacio de memoria, anunciaron autoridades nacionales y bonaerenses, en un homenaje a los estudiantes torturados y desaparecidos durante la llamada Noche de los Lápices.

"Hacemos este acto con el objetivo de recordar a los compañeros y compañeras desaparecidas esa noche y para anunciar las medidas que hemos tomado en relación con la preservación de este centro de tortura y exterminio conocido como Pozo de Banfield", dijo, emocionado, el subsecretario de Derechos Humanos bonaerense, Matías Moreno.

Moreno, militante de HIJOS, recorrió el centro clandestino donde estuvieron cautivos los estudiantes platenses secuestrados en 1976, en una actividad que compartió con el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, nieto recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo.

"Esos compañeros y compañeras eran parte de un colectivo militante y organizado y forman parte de los 30.000 desaparecidos" de la última dictadura, remarcó "el Gitano" Moreno.

"Necesitamos a los jóvenes para llevar adelante nuestra agenda política sin equivocarnos", dijo, por su parte, Pietragalla Corti y consideró que ese es el mejor homenaje que se le puede hacer a los estudiantes desaparecidos.

Reivindicó el compromiso del Gobierno de "reflotar la política de memoria, verdad y justicia" y destacó que "los sitios de memoria tienen un rol fundamental en la memoria colectiva". "Deben ser sitios mirados, amados, no solo por los colectivos (de derechos humanos) sino como un lugar de referencia para la comunidad", expresó el secretario nacional.

Moreno detalló las tareas realizadas para poner en valor ese centro de exterminio y convertirlo en un sitio "de la memoria": "Se lo limpió, se aportaron computadoras, mobiliario y se dispuso que se empiece a trabajar en el archivo de la zona", comentó.

Ambos funcionarios coincidieron en marcar "el retroceso en las políticas de derechos humanos" durante el gobierno del ex presidente Mauricio Macri. "Fue un retroceso desde lo simbólico, con la teoría de los dos demonios y el poner en duda los 30.000 desaparecidos, hasta en lo material, con el estado de abandono en que encontramos estos espacios", graficó Moreno.

"La única garantía de poder seguir sosteniendo un proyecto político que defienda esas conquistas es con la juventud, pidiendo a las juventudes que su garantía sirva para construir un país con más derechos y participación", sostuvo.

El secretario nacional aseguró que "es un momento difícil, de mucha saña, mucho odio, donde la oposición actúa sin pruritos en combatir a un gobierno legítimo que llegó por las urnas".