El coronavirus muta. A más de un año del inicio de la pandemia, el virus de circulación comunitaria no es el mismo que surgió en Wuhan, China, a fines de 2019. La Organización Mundial de la Salud ( OMS) propuso identificar a esas variantes con letras del alfabeto griego, que en muchos casos son más transmisibles. Sin embargo, el foco está puesto en las vacunas ya que algunos de los fármacos que se están aplicando son efectivos para limitar esas mutaciones

La variante Alpha, identificada por primera vez en Kent, Reino Unido, realizó un gran salto en su capacidad de transmisión. Ahora la Delta, encontrada por primera vez en India, dio un salto aún más grande.

Entonces, los expertos comenzaron a cuestionarse si existe un límite en torno a cuánto puede empeorar el coronavirus

De todos modos, el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) anunció este martes que la vacuna contra el coronavirus Sputnik V desarrollada por el Instituto Gamaleya es "más eficaz" que el resto de los fármacos contra la cepa  Delta.

En esa línea, el investigador de la Universidad de Oxford Aris Katzourakis enfatizó que el plan de vacunación le dará al virus "un obstáculo diferente para superar y lo empujará en otra dirección evolutiva".

Coronavirus: mutación y nuevas variantes 

La viróloga del Imperial College de Londres, Wendy Barclay, advirtió que cuando el SARS-CoV-2 saltó a los humanos por primera vez hubiese sido "muy raro que fueran perfectos" y explicó que la "forma más clara de comparar el poder de propagación" biológico puro de los virus es observar su "número de reproducción" (R0).

El R0 es el número promedio de indivuduos a los que cada persona infectada transmite un virus si nadie fuera inmune y si nadie tomara precauciones adicionales para evitar infectarse.

Ese número era de alrededor de 2,5 cuando comenzó la pandemia en Wuhan y podría llegar a 8,0 para la variante Delta, según los modeladores de enfermedades del Imperial College.

"Este virus nos ha sorprendido mucho. Va más allá de lo que temíamos", destacó Aris Katzourakis, un investigador que estudia la evolución viral en la Universidad de Oxford.

En este sentido, el científico afirmó que el hecho de que hayan surgido en 18 meses dos linajes (Alfa y luego Delta) cada uno 50% más transmisible que el otro es una "cantidad fenomenal de cambio".

Katzourakis consideró "tonto" intentar poner un número a qué tan alto podría llegar, pero prevé "más saltos en la transmisión durante los próximos dos años".

No obstante, alertó que existen otros virus tienen un "R0 mucho más alto" y el poseedor del récord, el sarampión, puede causar brotes explosivos.

La efectividad de las vacunas contra el Covid-19

Según los expertos, hay muchos "trucos" que el virus podría utilizar para mejorar su propagación:

  • mejorar la forma en que se introduce dentro de las células de nuestro cuerpo
  • sobrevivir por más tiempo en el aire
  • aumentar la carga viral para que los pacientes respiren o tosan más virus
  • cambiar en el proceso de infectar otra persona

Una de las formas en que la variante Alfa se volvió más transmisible fue mejorando la forma de saltarse el mecanismo que alerta de su intrusión, llamado respuesta de interferón, dentro de las células de nuestro cuerpo.

De todos modos, Katzourakis señaló: "Esto no significa que para cuando lleguemos a Omega en el alfabeto griego de las variantes tengamos una bestia imparable", ya que en "última instancia, existen límites".

"No existe un virus superdefinitivo que tenga todas las combinaciones de mutaciones negativas", aseguró el investigador y puntualizó en el concepto de compensaciones evolutivas que implica que "para mejorar en una cosa, a menudo tienen que empeorar en otra".

En esa línea Katzourakis enfatizó que el plan de vacunación le dará al virus "un obstáculo diferente para superar y lo empujará en otra dirección evolutiva".

"Es muy posible que los cambios en el virus que hacen que sea mejor para evitar las vacunas puedan terminar comprometiendo su capacidad de transmisión en un sentido absoluto", ratificó.

El científico de la Universidad de Oxfordpiensa consideró que la variante Beta es un ejemplo de esta teoría ya que al tener una mutación llamada E484K ayuda a evadir el sistema inmunológico pero "no ha logrado despegar". Sin embargo, la Delta tiene mutaciones que la ayudan a propagarse y a esquivar parcialmente la inmunidad.