El Instituto de Tecnología UADE (INTEC) llevó adelante un estudio para conocer los hábitos de alimentación y actividad física durante el período de aislamiento social preventivo y obligatorio en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Realizó para eso dos encuestas, una al comienzo de la cuarentena y otra hacia el mes de mayo. La variación de las respuestas revela algunos de los cambios que se fueron dando con el avance de la pandemia. 

Uno de los cambios de comportamiento que se han visualizado durante el aislamiento es el comer por aburrimiento Durante el primer relevamiento, uno de cada tres encuestados ha manifestado que comía por aburrimiento, mientras que en el segundo lo hacen 2 de cada 3 encuestados.

La experimentación gastronómica ganó protagonismo. Con el aumento del tiempo libre debido al aislamiento más de la mitad de los encuestados han realizado preparaciones que no solían realizar habitualmente. Este hábito se ha incrementado con el pasar de los días de cuarentena pasando de 64.3% a 75.3%.

De todas formas, se vio que la utilización de los servicios de entrega de productos a domicilio y de comida lista casi se duplicó entre los relevamientos, pasando de 34% a 59%.

Un cuarto de los encuestados ha requerido una mayor cantidad de dinero para comprar de alimentos y bebidas y disminuyó la racionalización de alimentos que se daba sobre todo al principio por la incertidumbre acerca de la duración de la pandemia y por causas relacionadas al dinero. 

El agua ha sido la bebida más elegida en ambas etapas. El alcohol como bebida preferida no superó el 2,5 % de la población encuestada. Entre las bebidas alcohólicas más elegidas se encuentran el vino y la cerveza con más del 40% y 30% respectivamente.

El mate es la infusión preferida entre los encuestados y más de la mitad de quienes toman mate lo comparten con las personas que conviven. Si bien en el primer relevamiento la mitad lo compartía, en el segundo 2 de cada tres personas lo comparten.