Argentina atraviesa una ola de calor intensa a tan sólo un mes de que haya comenzado la primavera. Las temperaturas máximas anunciadas para esta semana por el Servicio Meteorológico Nacional están por encima de los 30 grados, y de hecho este martes fue el día de octubre más caluroso registrado en el país.

Con un cambio de clima tan abrupto es preciso tener cuidados por las radiaciones tan altas, ya que los rayos del sol pegan mucho más fuerte. Desde el Ministerio de Salud informaron que la exposición excesiva al sol puede producir envejecimiento de la piel, cataratas y cáncer de piel. 

Ola de calor: ¿Cómo protegerse del sol? 

  • Evitá la exposición entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, buscá preferentemente la sombra y permanecé en espacios ventilados.

  • Usá protector solar con factor de 30 o más y renovalo cada 2 horas y después de salir del agua.

  • Los bebés menores de 1 año no deben recibir el sol directo. Desde los 6 meses en adelante deben usar protector solar (FPS 50 o mayor), renovado cada 2 horas y al salir del agua.

  • Si vas a realizar actividad física, hacelo en las horas de menos calor, usá ropa holgada, liviana, de colores claros. Cubrite la cabeza con un gorro o un pañuelo. Llevá siempre una botella de agua para mantenerte hidratado. No esperes a tener sed. Tomá abundante agua antes, durante y después del ejercicio.

Existen grupos de personas que pueden resultar más afectados por la exposición al sol, en medio de la ola de calor, y son: 

  • las mujeres embarazadas
  • los bebés y niños pequeños
  • las personas mayores de 65 años
  • quienes padecen enfermedades crónicas como, por ejemplo, afecciones respiratorias o cardíacas, hipertensión arterial, obesidad y/o diabetes.

Los médicos indicaro que cuando no se toman las medidas de precaución correctas, la acumulación de radiación solar a través del tiempo, puede incluso llegar a provocar distintos tipos de cáncer de piel. Se sabe que el 80 % de los daños causados por el sol ocurren antes de los 18 años, y que sus efectos son acumulativos e irreversibles a lo largo de toda la vida.

De cara al verano: índice UV alto

La radiación solar está formada por rayos invisibles, entre los que se encuentran los ultravioletas UV A los cuales penetran en las capas profundas de la piel y son responsables del envejecimiento prematuro y del aumento del riesgo de generación de cáncer de piel. Los UV B penetran más superficialmente, provocan quemaduras solares y tienen el efecto directo de la aparición de cáncer de piel. Estos rayos pueden afectarnos durante todo el año, incluso en días nublados o de poca luminosidad.

En las aplicaciones de pronóstico del tiempo -o tan sólo con buscar "tiempo" en Google- es posible consultar de cuánto es el índice UV en el momento. Cuando el índice UV es mayor a 3 lo recomendable es usar protector solar, incluso si no se está expuesto al rayo directo del sol. En estos días los niveles son cercanos a 10, el máximo, por lo que hay que tomar precauciones.

Desde el Ministerio de Salud indican que, para reducir el impacto de la radiación ultravioleta que recibe la piel, y de ese modo disminuir los daños que provoca, debemos utilizar los protectores solares. Éstos son clasificados según su Factor de Protección Solar (FPS), que determina el nivel de defensa que ofrecen contra los rayos UV.

Exposición al sol: recomendaciones del ministerio de Salud 

  • No te expongas al sol entre las 10 y las 16 horas. Como medida práctica, sentite seguro cuando tu sombra sea mayor que la altura de tu cuerpo.

  • No expongas directamente al sol a niños menores de un año. En las playas y piletas, protegelos mediante la utilización de carpas y sombrillas.

  • Los rayos solares se reflejan en la nieve, en el agua y en la arena. Por lo tanto, es imprescindible contar con la protección adecuada.

  • Antes de utilizar el producto, no te olvides de leer las advertencias e instrucciones de uso contenidas en el rótulo.

  • Utilizá el protector solar incluso los días nublados.

  • Aplicalo en la piel 30 minutos antes de exponerte al sol.

  • No olvides colocarte protector solar en las partes sensibles como: partes calvas de la cabeza, orejas, cuello, nariz, empeines de los pies y manos.

  • Usá protector labial.

  • Utilizá un sombrero que proteja no sólo la cabeza, ropa y anteojos, sino también las orejas.

  • Independientemente del lugar de residencia, todos necesitamos protegernos del sol, y en especial aquellas personas que por su trabajo estén más expuestas a él.