La ciudad de Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego, atraviesa una ola polar con temperaturas extremas que no se registraban desde hacía quince años y que generan inconvenientes.

El jefe de la Estación Astronómica Río Grande, José Luis Hormaechea, confirmó a Télam que el récord de temperatura negativa de este año fue 14,9 grados centígrados bajo cero, con una sensación térmica superior a los 20 grados negativos. Para el miércoles se pronostica más frío. Esta seguidilla de valores tan bajos no se producía desde junio de 2005. El el registro más extremo para la zona todavía lo ostenta el año 1984.

Esto repercuten en la provisión de servicios básicos como el agua potable, desde congelamiento de tomas de agua cruda en las plantas potabilizadoras hasta colapso de instalaciones domiciliarias. Otro punto crítico es la calefacción, en especial en los barrios más vulnerables.  El municipio los asiste y también recomienda el uso racional de servicios públicos.