Varios pacientes que superaron la enfermedad del covid-19 provocada por el SARS-CoV-2 comenzaron a experimentar distorsión en los olores habitaules. Las personas recuperadas de coronavirus observaron que la cebolla, el ajo, la carne, hasta mismo el café comenzaron a tener olor a podrido. 

La alteración de los olores es conocida como parosmia, y se trata de la distorsión de los sentidos del gusto y el olfato. 

Parosmia

La parosmia es un término médico que es utilizado fundamentalmente en otorrinolaringología y neurología para referirse a diversas distorsiones del sentido del olfato. Los expertos denominan parosmia a la serie de alteraciones cualitativas del olfato que logran producir una percepción distorsionada de un olor que está presente en el ambiente, o no. 

En la mayoría de los casos, esta distorsión en los olores es producida por afecciones en el sistema nervioso central como la epilepsia o la enfermedad de Parkinson, o mismo en enfermedades que tengan origen psiquiátrico. 

También pueden deberse a lesiones en las terminaciones nerviosas del sistema olfativo e incluso a la pérdida progresiva del sentido del olfato que se produce en personas de avanzada edad. 

Covid, Alzheimer y Parkinson

La revista Nature publicó este lunes un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Stanford que reveló que la inflamación en el cerebro y los “circuitos cerebrales” deteriorados que se observan en las personas que mueren de Covid "se parecen mucho" a lo que ven los médicos en el cerebro de las personas que mueren de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de  Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.