Continúan las repercusiones tras los mensajes discriminatorios de los tres Pumas y en esta oportunidad fue el ministro de Turismo y Deporte, Matías Lammens, quien opinó que el problema en el rugby “es mucho más profundo” con respecto a la xenofobia y el racismo.

Lammens expresó estar “preocupado” y que habló “con el presidente de la UAR porque esto no es nuevo” al revelar su comunicación con el titular de la Unión Argentina de Rugby, Marcelo Rodríguez.

La UAR determinó quitarle la capitanía a Pablo Matera y suspenderlo del seleccionado junto con Guido Petti y Santiago Socino hasta que se determine la sanción final. Tras la gira por Australia, los tres jugadores tendrán la posibilidad de declarar y defenderse para reducir la pena que podría expulsarlos de  Los Pumas.

"La solución no va a estar solo en el castigo”, adelantó el ministro, que además se refirió al caso de Baez Sosa donde recordó que el 2020 comenzó “con el asesinato de un chico a manos de rugbiers".

Fernando Báez Sosa, de 18 años, fue asesinado en enero de este año a la salida de un boliche en Villa Gesell tras una brutal golpiza de un grupo de diez adolescentes. Tres jugaban al rugby: dos en el Club Arsenal Náutico Zárate y uno en el Club Atlético San Isidro.

La Secretaría de Deportes, bajo el mando de la ex jugadora de Hockey Ines Arrondo, expresó en un comunicado que "a pesar de que las expresiones tienen varios años de antigüedad, son de extrema gravedad por su contenido misógino y racista".

En el texto también se destacó la preocupación que acarrean estos mensajes y precisó que "vestir la camiseta de nuestro país es mucho más que jugar, y estos dichos no deben ser pasados por alto".