Por el despidos de dos trabajadores y en reclamo de la reparación de los vehículos que transportan aproximadamente a 200.000 pasajeros diarios, los choferes de colectivos de la línea 60 paralizaron el servicio desde esta mañana.

Néstor Marcolín, delegado de la empresa, manifestó que "la medida de fuerza se lleva adelante por el estado de los micros, que no tienen mantenimiento ni se les hacen las reparaciones necesarias".

"Se han producido accidentes por falta de frenos en las unidades y se culpa a los choferes, a raíz de lo cual en los últimos 15 días despidieron a dos compañeros", destacó que Marcolín.

En cuanto a la seguridad de los micros, el delegado enfatizó que "la falta de frenos en las unidades tiene que ver con que no se hicieron las fosas para repararlos en la terminal cabecera de Barracas".

A raíz de la medida de fuerza adoptada por los trabajadores, Marcolín informó que "hasta el momento" no fueron contactados por el Ministerio de Trabajo, aunque aseguro que "si nos convocan iremos".

El estado precario de los micros de la Línea 60, que integra la empresa DOTA, además de ser denunciado por los choferes, también fue realizado por la Unión Tranviarios Automotor ( UTA), que lidera el dirigente Roberto Fernández.