La empresa farmacéutica Pfizer firmó un acuerdo con Medicine Patent Pool (MPP), una organización auspiciada por la Organizaciòn de las Naciones Unidas (ONU), en el que se aprobó que otros laboratorios fabriquen su píldora experimental contra el coronavirus (Covid-19), lo que podría hacer que el tratamiento esté disponible para más de la mitad de la población mundial.

En el mismo, la compañía fabricante de las vacunas contra la enfermedad que desató la pandemia especificó concederle a la empresa una licencia de su pastilla que busca ser una alternativa más para combatir al Covid-19. De esta manera, se autorizaría a demás laboratorios de drogas genéricas producir la pastilla en 95 países, que abarcan el 53% de la población mundial.

Los primeros días de noviembre Pfizer emitió desde sus oficinas un comunicado que detalla que el comprimido antiviral presenta "una eficacia del 89% para prevenir una hospitalización o deceso entre los adultos que presentan un riesgo elevado de desarrollar un forma grave de la enfermedad". Aún así, el laboratorio fue señalado nuevamente por dejar fuera del acuerdo a algunas naciones, dando como resultado que la brecha entre países se acrecente todavía más.

 

Si bien la droga podrá ser comercializada y adquirida en 95 países, en otros lugares no podrá ser posible, siendo Brasil y Argentina algunas de las naciones que quedarán fuera de la iniciativa respecto a la píldora experimental contra el Covid-19.

El repudio de Médicos Sin Fronteras

La reconocida ONG mostró su postura en contra de Pfizer, en la que se calificaron como "desalentados" luego de enterarse la noticia y etiquetaron al nuevo acuerdo como "restrictivo" por excluir a países que poseen gran capacidad en sus laboratorios para fabricar la pastilla.

"Estamos desalentados al ver otra licencia voluntaria restrictiva durante esta pandemia mientras los casos continúan aumentando en muchos países. El acceso a las herramientas médicas contra la Covid-19 deben estar garantizado para todos, en todas partes, si realmente queremos controlar esta pandemia", apuntaron en Médicos Sin Fronteras.

"Esto nuevamente muestra cómo las licencias voluntarias se quedan cortas y no aprovechan toda la capacidad disponible a nivel mundial para una producción y suministro suficientes y sostenibles de instrumentos médicos que le salven las vidas a todos", dijo la asesora de políticas legales de la organización, Yuanqiong Hu.

"Muchos países de ingresos medios altos, como Argentina, Brasil, China, Malasia y Tailandia, donde existe una capacidad de producción genérica establecida, están excluidos del territorio de la licencia", agregó la vocera de MSF.