Con imaginación afilada y trazos geométricos que llevaron al futuro a más de una generación, Pierre Cardin labró paso a paso un emporio creativo y económico. "Nací artista", le dijo a The Times en 1987, "pero soy un hombre de negocios". 

El modista francés, diseñador visionario y pionero del prêt-à-porter, falleció a los 98 años en un hospital de París. El hombre que vistió a los Beatles, entre muchas otras hazañas, deja atrás un legado que recorrió un siglo con su inspiración. 

Hijo de inmigrantes italianos que escaparon de Mussolini, se convirtió en un hombre de negocios mundialmente afamado y uno de los más ricos del rubro. Se codeaba con la gala pero buscaba lo auténtico. "Mi objetivo era la calle, que mi nombre y mis creaciones estén en la calle. Las celebridades, las princesas. Eso no era lo mío. Los respetaba, cenaba con ellos, pero no los veía en mis vestidos", decía.

Aunque no hay un cálculo preciso de su fortuna, algunas cifras dan cuenta de la dimensión que alcanza. Societé de Gestion Pierre Cardin, la sociedad que gestiona las licencias de la marca, cerró el último ejercicio con una facturación de 23,9 millones de euros, según datos de la web Societé. Se calcula su fortuna en 525 millones de euros, según el medio especializado francés Challenges. En 2016, estaba pidiendo aproximadamente mil millones de euros por los derechos de su imperio de licencias. "Si no tienes el dinero, entonces no lo compres", le dijo a un reportero de Bloomberg en ese momento. "Nadie te está obligando a hacerlo. Puedo permitirme morir sin venderlo". El diario español La Vanguardia habla de una fortuna personal de con 240 millones de euros, 850 patentes a su nombre, además de medio millar de fábricas y más de 200 000 empleos directos o indirectos. 

De la costura femenina amplió su imperio a restaurantes, perfumes y muebles. Una de las claves de su expansión comercial fue su sistema de licencias, al punto que le valió el título del "Napoleón de las licencias". Este sistema a gran escala que le aseguraba una difusión en todo el mundo, con lo que logró estampar su nombre en productos tan variados como corbatas, cigarrillos, perfumes o agua mineral. "Me lavo con mi propio jabón", se jactó una vez, según recuerda The New York Times. "Uso mi propio perfume, me acuesto con mis propias sábanas, tengo mis propios productos alimenticios. Yo vivo de mí ".

Cardin extendió sus negocios a Asia, donde tenía una gran reputación: viajó desde 1957 a Japón, entonces en plena reconstrucción, y organizó desfiles en China desde 1979.  En 2018, cuando ya se burlaba de los desfiles de moda como de una antigüedad organizó uno, en la Gran Muralla, para conmemorar cuatro décadas de colaboración con ese país.

En 1983, Cardin se convirtió en el primer modisto francés en penetrar en la Unión Soviética: sus diseños se fabricaban en fábricas soviéticas y se vendían con la etiqueta Cardin en las boutiques Cardin de Moscú.

Cardin fue un creador multifacético que llegó a pertenecer a la Academia de Bellas Artes de Francia. Parte de su historia pude verse en la película House of Cardin, estrenada este año

Algunos hitos de su carrera

Cardin fue un creador multifacético que llegó a pertenecer a la Academia de Bellas Artes de Francia. "Costurero, diseñador, embajador de Francia, académico, mecenas, Pierre Cardin a lo largo de su vida realizó una bella obra. Gracias señor Cardin por abrirme las puertas de la moda y hacer mi sueño posible", tuiteó el modisto Jean-Paul Gaultier, quien fue lanzado por el modisto.

Parte de su historia pude verse en la película House of Cardin, estrenada este año. Algunas curiosidades de su recorrido:

  •  Fue pareja de la actriz Jeanne Moreau y tuvo participaciones actorales junto a ella. Terminó haciendo escenografía y vestuario para grandes como Vittorio de Sica o Jean Cocteau.
  •  En 1969, la NASA le encargó que creara una interpretación de un traje espacial, una señal de inspiración en su trabajo posterior. “Los vestidos que prefiero”, dijo en ese momento, “son los que invento para una vida que aún no existe”. Sus diseños estaban influenciados por formas geométricas, a menudo representadas en telas artificiales como láminas de plata, papel y vinilo de colores brillantes. Los materiales darían forma a la estética dominante de principios de la década de 1960.
  • Se inspiró en todas partes, ya sea en las pagodas que visitó en China, en la pintura Op Art o en el diseño de automóviles.