Pobreza del 52,9%: una por una las provincias más pobres del país
La pobreza alcanzó el 52,9% en los principales aglomerados urbanos, con el NEA y el Gran Buenos Aires entre las regiones más golpeadas.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) arrojó las cifras correspondientes al nivel de pobreza del primer semestre de 2024 en la Argentina: el 52,9% de las personas en los principales aglomerados urbanos son pobres.
Este número representa un incremento significativo respecto al 41,7% registrado en el mismo período de 2023, lo que refleja el deterioro de las condiciones económicas y sociales en el país. El aumento de la inflación y la recesión fueron los principales factores detrás de este preocupante crecimiento, que afecta tanto a las grandes ciudades como a las regiones más periféricas del país.
Cuáles son las provincias más golpeadas por la pobrezaEl Noreste Argentino (NEA) y el Gran Buenos Aires figuran entre las regiones más afectadas. En el NEA, el índice de pobreza alcanza el 62,9%, mientras que en el Conurbano bonaerense la cifra es 59,7%. Este contraste entre regiones revela las profundas desigualdades que persisten en el país. Las zonas del interior, particularmente el Noreste y Noroeste, fueron golpeadas por la falta de oportunidades y el limitado acceso a servicios esenciales.
Entre los aglomerados más afectados se encuentran Gran Resistencia (Chaco), donde la pobreza alcanzó el 76,2%, seguido por Formosa con un 67,6% y La Rioja con un 66,4%.
Según los datos del INDEC correspondientes al primer semestre de 2024, los diez aglomerados urbanos con mayor índice de pobreza son los siguientes:
- Gran Resistencia (Chaco): 76,2%
- Formosa: 67,6%
- La Rioja: 66,4%
- Santiago del Estero-La Banda: 64,0%
- NEA (Noreste Argentino): 62,9%
- Noroeste (NOA): 57,0%
- Posadas (Misiones): 55,9%
- Gran Tucumán-Tafí Viejo: 55,8%
- Gran San Luis: 53,8%
- Gran Buenos Aires (GBA): 52,8%, incluyendo un 59,7% en los partidos del conurbano bonaerense.
La expansión de la pobreza en Argentina en 2024 se enmarca en un contexto de alta inflación, recortes presupuestarios y una economía estancada. Los hogares en situación de pobreza aumentaron del 31,8% en 2023 al 42,5% en 2024, lo que agrava la situación de las familias que ya enfrentaban dificultades para acceder a alimentos, vivienda y educación.
La combinación de salarios que no alcanzan a cubrir la canasta básica y la falta de políticas de contención económica alentaron las desigualdades regionales, con las provincias del interior siendo las más perjudicadas. La situación en el NEA y el NOA es particularmente crítica, ya que no solo enfrentan pobreza extrema, sino también limitaciones estructurales que dificultan la creación de empleo y el acceso a servicios de calidad.

