El lugar donde enterrar a Capitán, el perro que murió el domingo después de pasar más de 10 años junto a la tumba de su amo en el cementerio municipal de Villa Carlos Paz, provocó una inesperada controversia entre el municipio y protectores de animales.

Mientras las autoridades proponen enterrar al perro en una plazoleta y hacerle un monumento, los proteccionistas quieren que los restos del animal queden en el mismo cementerio.

La Fundación Proteccionista de Animales (FUPA) pidió que Capitan sea sepultado junto a la tumba de su dueño, Miguel Guzmán, donde el animal pasó más de una década.

Pero el municipio quiere incinerar los restos del perro y sepultarlos en una plazoleta donde construirá un monumento en su honor, iniciativa que deberá tratar el Concejo de Representantes.

En ese sentido, hubo quienes plantearon además la posibilidad de embalsamar los restos del animal.

La muerte de Capitán no pasó inadvertida en la ciudad, que reclama que sea inmortalizado como un "ejemplo de fidelidad, compañerismo y amor", destacó el periódico local.

En tanto, Daniel Guzmán, hijo del amo del perro, reconoció a la emisora Cadena 3 que muchas veces durante estos 10 años Capitán los seguía hasta su casa cuando iban a visitar a su padre al cementerio.

"Pero que se volvía solo a la tumba y dormía todas las noches ahí. Lo mejor sería dejarlo enterrado en el cementerio", agregó.

FUPA se encargó de los cuidados de Capitán durante los últimos años, cuando padecía problemas de salud, por eso es que la organización quiere tomar partido en la decisión sobre qué se hará con los restos del animal, que por ahora se encuentran bajo su custodia.