La investigadora del Conicet Amy Austin fue galardonada con el premio “L’Oreal-Unesco por las mujeres en la ciencia” debido a “su notable contribución a la comprensión de la ecología en ecosistemas terrestres de paisajes naturales y modificados por el hombre”.

Sus estudios junto a Carlos Ballaré en el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (Facultad de Agronomía-Conicet) describieron la fotodegradación de la lignina, una sustancia de las paredes de las células vegetales cuya degradación por la luz solar impacta sobre el ciclo del dióxido de carbono en la atmósfera, gas que incrementa el efecto invernadero y al que se atribuye el cambio climático.

“La luz solar tiene un efecto directo sobre la descomposición de las plantas al reducir su contenido de lignina y permitir que, una vez llegados al suelo, los restos de esos materiales sean más digeribles por los microorganismos que actúan en la fotodegradación”, describió Austin. “Con estos trabajos comenzamos a conocer la importancia de una etapa previa”, manifestó Austin.