La ciudad de Ushuaia registró ayer la primera nevada importante del año, tanto en la zona de montaña como en el casco céntrico, en medio de condiciones climáticas frías y ventosas que se extenderán durante el resto de la semana, según informaron fuentes meteorológicas consultadas por Télam.

Las precipitaciones que comenzaron el lunes a la noche no son de gran magnitud, aunque ya alcanzaron para cubrir de blanco toda la superficie de la capital de Tierra del Fuego, generando la típica postal de los "inviernos del fin del mundo". La región se encuentra "dentro de lo que se denomina una entrada de aire polar, o masa de corta trayectoria, en donde las temperaturas suelen bajar bastante, más que una ola polar convencional".

Según los especialistas, la característica de este fenómeno es que "va a perdurar durante varios días", debido al establecimiento de "un puente de altas presiones al oeste de América del Sur, lo que favorece el ingreso de aire polar en todo el país en general, pero principalmente en Tierra del Fuego".

Como consecuencia, la provincia más austral del país mantendrá condiciones ventosas y frías, con variabilidad en la velocidad del viento y los valores de temperatura, aunque siempre con "condiciones de mal tiempo y nevadas", al menos hasta el viernes.

Los primeros paisajes nevados del año podrán ser aprovechados por una escasa cantidad de turistas, ya que la actividad se encuentra restringida debido a de la pandemia, y en especial durante estos nueve días de confinamiento determinados por el Gobierno para contener la segunda ola de contagios.

Por otra parte, la nieve obligó a las autoridades locales a realizar operativos de limpieza para asegurar el tránsito vehicular en los circuitos prioritarios.

A su vez, máquinas viales trabajan en el despeje de la ruta 3, que comunica Ushuaia con la ciudad de Río Grande.