Varios especialistas argentinos coinciden hoy en que la reforestación con especies nativas es el mejor plan para recuperar suelos afectados por inundaciones y sequías en las zonas agrarias.

El Museo Provincial Guillermo E. Hudson, de la localidad bonaerense de Florencio Varela, propone producir plantines de árboles y herbáceas nativas para reforestar el norte de la provincia de Buenos Aires, una de las zona más afectadas por las inundaciones a causa del monocultivo de soja.

La propuesta es que en las zonas anegadas, donde sea imposible el escurrimiento del agua y absorción en el suelo, como en la cuenca del río Salado, cultivar árboles nativos para madera.

"Con esas plantas madres se busca iniciar bosques nativos en lugares de producción", sostuvo el director del museo, Rubén Ravera.

"Hay que empezar a negociar con la naturaleza, generar bosques nativos que pueden ser tan productivos como los campos de soja o maíz", enfatizó. Y apuntó que "no es fácil una obra hidráulica para la cuenca del Salado, porque se termina tirando agua al vecino y no es solución".