Debido a la demanda mundial de vacunas contra el coronavirus, su producción tiene demoras que, en muchos casos, puede dilatar la aplicación de la segunda dosis. Esto sucede en todos los países y con todas las empresas fabricantes. Pero, ¿hay que preocuparse si pasaron 90 días o más desde la primera dosis?

El gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través de su campaña "Vacunate PBA", explicó que "todas las vacunas tienen un tiempo mínimo entre dosis, pero no un tiempo máximo".

Desde que comenzó el plan de vacunación se detalló que deben pasar al menos 21 días desde la primera inyección para darse la segunda, y en un principio se dijo que el tiempo tope eran 90 días (tres meses), pero ahora afirman que no hay un límite de la efectividad.

"Lo que hace el organismo es generar los anticuerpos con la primera dosis y con la dosis subsiguiente, reforzarlos. El efecto de la primera dosis no se pierde ni se corta. La primera dosis no se vence", enfatizaron las autoridades bonaerenses en un mail que llegó a todos los ciudadanos inscriptos en la campaña provincial.

Cuándo me dan la segunda dosis

En el comunicado, remarcaron que el plan de vacunación a nivel nacional está pensado para respetar tres meses entre una dosis y otra. "En nuestro país el tiempo mínimo interdosis planificado es de 90 días para todas las vacunas. Los esquemas se van a completar, nadie se va a quedar sin su segunda dosis", indicaron.

Por eso, "gracias al sistema informatizado de la provincia de Buenos Aires, a partir del día 90 y de acuerdo a la disponibilidad de vacunas se programan los turnos". Es decir: las personas que ya recibieron la primera dosis deben esperar el turno para la segunda cuando se cumplan tres meses desde la aplicación inicial.

"Es muy importante que revises la App y la web, no hace falta que vuelvas a registrarte. El turno para la segunda dosis te va a llegar cuando sea el momento", pidieron las autoridades provinciales. Durante estos días miles de personas recibieron o recibirán su turno para la segunda dosis gracias al arribo de vacunas desde Rusia. Se puede consultar el turno en esta página web: https://vacunatepba.gba.gob.ar/

Aún así, muchas personas recibieron la segunda dosis antes de que se cumpla el plazo de 90 días. Esto sucedió en especial con la vacuna de Sinopharm (China) y la Covishield (la vacuna de AstraZeneca fabricada en India), ya que en ambos casos el segundo componente es igual al primero, por lo que hay mayor disponibilidad de dosis.

En cambio, la segunda dosis de la Sputnik V tiene una composición distinta a la primera, y hay menor cantidad disponible ya que se priorizó la producción del componente 1 para lograr inmunizar a más gente más rápidamente. El componente 2 actúa como refuerzo, ya que solo el primero logra proteger con un gran porcentaje de efectividad.

"La evidencia científica nos da la tranquilidad de que con una dosis se reducen los contagios, las internaciones y la letalidad. Sigamos cuidándonos entre todos y todas", subrayó el gobierno bonaerense.

Cuánto tiempo puede pasar entre dosis de Sputnik V

En general, las personas que recibieron la vacuna Sputnik V tuvieron que esperar unos tres meses para la segunda dosis. A principios de abril los desarrolladores del Instituto Gamaleya anunciaron que el plazo entre la primera y la segunda dosis puede ir de 21 días "hasta tres meses" sin incidencia negativa sobre su efectividad e, incluso, puede resultar beneficioso en algunos casos.

De todas formas, ahora  Argentina se rige por el plazo de tres meses como mínimo para aplicar todas las vacunas.

Cuánta efectividad tiene la primera dosis de Sputnik V

Una sola dosis de la vacuna Sputnik V (que también puede conocerse como Sputnik Lightdemostró una eficacia del 78,6% para evitar el Covid-19 en personas mayores de 60 años, de acuerdo a datos recopilados por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.

Además, se verificó que la primera dosis de la vacuna tiene una eficacia del 84,7% para evitar muertes y del 87,6% para reducir hospitalizaciones en esta misma franja de la población.

Las conclusiones surgen del análisis de datos de más de 186.581 personas entre 60 y 79 años de los partidos bonaerenses del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), de las cuales 40.387 habían recibido sólo una dosis de Sputnik V como parte del Plan de Vacunación masiva que se lleva adelante en Argentina.

"Hasta ahora sólo había estudios clínicos, pero por primera vez fuera de Rusia, una investigación realizada por la Provincia de Buenos Aires demuestra el impacto en la vida real de la primera dosis de la vacuna Sputnik V", indicó el Ministerio de Salud bonaerense el miércoles pasado.

Un estudio previo indicaba aún mayor efectividad. La respuesta inmunológica -es decir, la capacidad de generar anticuerpos contra el coronavirus- de las personas con Sputnik V fue de 94% con tan sólo una dosis, y de 100% al recibir la segunda aplicación

Los resultados se desprenden del estudio "Empleo de la vacuna Sputnik V en Argentina: Evaluación de respuesta humoral frente a la vacunación" llevado a cabo por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación y el Instituto Leloir‐ CONICET‐INBIRS‐UNLP, entre enero y marzo de 2021.

En relación a la respuesta inmune en función de las edades empleando también una sola dosis, "el 96% de individuos menores de 60 años tuvieron anticuerpos reactivos mientras que la reactividad fue detectada en el 89% de individuos mayores de 60 años".

Cuándo llega la segunda dosis

Esta semana Argentina dará un importante paso para lograr completar los esquemas de vacunación de Sputnik V en quienes ya recibieron la primera dosis: el martes arribará un avión de Aerolíneas Argentinas que traerá 400 mil unidades de la segunda dosis, la mayor carga hasta ahora de este componente.

Pero, además, ese vuelo traerá la sustancia activa para que Laboratorios Richmond comience la producción masiva de vacunas, lo cual convierte a Argentina en el primer país en fabricar la Sputnik V fuera de Rusia. Con este importante hito, a fines de mes se calcula que podrán comenzar a aplicarse las dosis con producción nacional en conjunto con la Federación Rusa.

A partir de ahora, el laboratorio privado argentino Richmond se encargará de finalizar la formulación y realizar la fragmentación y envasado de la vacuna, con una capacidad de producción inicial de un millón de dosis mensuales que espera llevar hasta 5 millones en un periodo de un año.

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, afirmó hace algunos días que en el vuelo programado para partir esta madrugada hacia Rusia, que arribará el martes en el aeropuerto de Ezeiza, se traerán "100 mil dosis" del primer componente "y 400 mil del segundo".