Este martes volvió a abrir el barrio popular José Luis Cabezas tras 23 días de aislamiento parcial por el brote de 65 casos de coronavirus (Covid-19). El sector aislado estaba compuesto por 52 viviendas, que no constituían la totalidad del barrio.

La decisión fue tomada por los municipios de Ensenada y Berisso tras haberlo cerrado el 1 de junio pasado, por un brote de 39 casos que luego escaló con 26 positivos más. El barrio fue provisto de alimentos y tuvo varios controles sanitarios para detectar más positivos o casos sospechosos.

Claudio Cardoso, director de la Región Sanitaria XI, explicó a la agencia Télam que analizaron "con las secretarias de Salud de ambos municipios la situación epidemiológica, y en virtud de que no se produjeron nuevos casos y los que estaban en curso han sido dados de alta, se comunicó esta situación a los intendentes y ellos decidieron levantar el boqueo del barrio".

"Ya no hay peligro cierto de un brote excesivo, seguimos monitoreando la situación porque puede aparecer otro caso en otro punto del barrio, pero ya no un brote o pico como el que nos obligó a aislar la zona", dijo Cardoso.

El médico remarcó que "hubo 65 casos confirmados y alguno aún está en estudio, pero hay que destacar que no se produjeron víctimas fatales y el bloqueo se desarrolló en paz y con tranquilidad por parte de los ciudadanos".

"Primó siempre la solidaridad entre ellos, no hubo actitudes discriminatorias para los que estaban en zona bloqueada, primó la colaboración por parte del resto en todo lo que necesitaran los que estaban en bloqueo", destacó Cardoso.

"Fue muy emotivo, la gente estaba muy contenta de cómo se había resuelto la situación y la asistencia recibida por ambos municipios durante el aislamiento parcial", precisaron.

La decisión se tomó esta mañana

El intendente de Ensenada, Mario Secco, y su par de Berisso, Fabián Cagliardi, se presentaron en el Barrio José Luis Cabezas este martes y, tras el informe sanitario, resolvieron la apertura y vuelta a la normalidad del mismo.

“Logramos sacar a este barrio adelante en menos de un mes, apagamos un foco que era muy complicado, hoy el barrio tomó conciencia, si hoy hay un infectado ya todos los vecinos saben cómo se tienen que cuidar”, aseguró Cagliardi y afirmó “fue un momento emocionante ver al agradecimiento y los aplausos de los vecinos a todos los actores que participaron del operativo”.

La directora Asociada de la Región Sanitaria XI del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, Graciela Matkovic, explicó: “La detección de los primeros casos que comunicó la Secretaría de Salud de Ensenada permitió un abordaje integral, rápido con los dos municipios y la provincia, permitió una detección temprana, un abordaje de los casos muy rápido, siguiendo el protocolo que se aplica en los barrios populares”.

Los intendentes recorrieron el barrio esta mañana (Cronos)

“Se definió conjuntamente a quienes había que internar, a quienes derivar, se dio un seguimiento continuo por parte de los dos municipios, esta derivó a la disminución de los casos, hubo muy pocos casos que requirieron internación por las complicaciones de la enfermedad”, aseguró.

Por su parte, el intendente de Ensenada, Mario Secco, detalló: “Hay muchas cosas que nos llevamos de acá, el agradecimiento de todos los vecinos, al haber trabajado en una comunión extraordinaria, estoy al lado de un intendente que estuvo a la altura de las circunstancias, fue muy fuerte lo que vivimos los últimos días”.

“Estamos muy agradecidos con el ministro Sergio Berni (de Seguridad), Daniel Gollán (de Salud) y Andrés Larroque (Desarrollo Social), a todos nuestros funcionarios y trabajadores, todos colaboraron para parar esta situación”, manifestó Secco.

La precariedad del barrio

El área cerrada componía un 12% del total del barrio y estaba compuesta por unas 350 familias, las cuales carecen de servicios básicos.

Como reseña La Izquierda Diario, el 70% de las viviendas tienen déficit en los componentes del índice de calidad constructiva de los materiales, según calidad de los pisos, paredes externas, revoques externos y la cubierta. Siendo el índice de insuficiencia leve el 44,4% de las viviendas (déficit en uno de los componentes), 8,5% de insuficiencia moderada (dos de sus componentes), severo el 11% (tres de ellos), y muy severo el 4,8% (déficit en todos sus componentes).

Además, el equipamiento de las viviendas es alarmante: al 36% falta de agua caliente, el 13% no tiene heladera y el 4,3% le falta de cocina. El 26,2% de las viviendas tiene la unidad sanitaria ubicada afuera y en el 24,3% de los casos es compartido con otros hogares. Un 28% de los baños con inodoro o letrina no tiene botón, cadena o mochila.