"Queremos hacer una ley propia, que no tenga tintes ideológicos como la Ley Micaela, que tiene el mismo propósito que la nuestra, pero con un tinte feminista", expresó Bussi al ser entrevistado en la radio porteña FutuRock.

Tucumán es la única provincia que no adhirió a la Ley Micaela, sancionada en 2018 por el Congreso Nacional, y que obliga a los integrantes de los tres poderes del Estados a capacitar a su personal en la prevención de la violencia de género.

En una polémica declaración, el legislador dijo que no conocía casos de mujeres que hayan sido "asesinadas por su condición de mujer", y agregó: "Conozco hombres que han asesinado mujeres por celos, envidia, drogas".

"La violencia debe abordarse desde un punto de vista más genérico y abarcativo", señaló Bussi, quien opinó que "el hombre y la mujer no son iguales, son complementarios".

El funcionario dijo además que el feminismo es una "moda que apareció hace cuatro días".

Ayer, el vicegobernador Osvaldo Jaldo anunció que la Legislatura tucumana tratará la adhesión a la Ley Micaela en la sesión programada para la próxima semana.

"Esta ley es uno de los temas que más expectativas genera en la gente, ya tiene dictamen, pero hay proyectos nuevos que se han presentado, por lo que la comisión de la Mujer se va a reunir nuevamente y seguramente los legisladores harán las evaluaciones correspondientes", destacó Jaldo en declaraciones a la prensa local.

El anuncio despertó expectativas en diferentes sectores, en especial en las organizaciones feministas. La titular de la organización "Mujeres x mujeres", Soledad Deza, le dijo a Télam que la provincia necesita "adherir sin modificaciones a la ley Micaela".