El paro del campo de cuatro días previsto para la semana próxima tendrá "alto acatamiento" de los productores, los cuales no comercializarán granos ni enviarán hacienda a faena, y en su mayoría no irán a las rutas, indicaron este viernes distintos ruralistas.

La Mesa de Enlace, empujada por sus bases, decidió un cese de comercialización granaria y de hacienda a faena desde el lunes 9 al jueves 12 de marzo en todo el país, como protesta ante la decisión del Gobierno de aumentar de 30 a 33% las retenciones a los grandes productores de soja y sus subproductos.

De todas maneras, algunos de los dirigentes afirmaron que, si bien la cuestión coyuntural es por el aumento de las retenciones, que a muchos no les alcanza pese a que el Gobierno cedió en la segmentación, benefició a los pequeños productores y explicó que es transitoria por la grave situación económica, lo que "realmente tiene enojado al campo" es "la presión impositiva que sufre" en general.

El secretario de Confederaciones Agrarias Argentinas (CRA), Pedro Apaolaza, estimó que "el nivel de adhesión al paro va a ser alto. Hemos conversado con el sector como el Mercado de Liniers, los acopios, entre otros y colaboran".

La entidad fue la primera en plantar bandera y llamar al paro, aún en medio de debates y discusiones en la Mesa de Enlace, que terminó por sumarse a la medida de manera orgánica.

En diálogo con NA, destacó que "la exportación de granos está normalizando la actividad en estos días porque estuvo cerrado el registro de ventas externas, entonces están apurando la carga en los buques para cumplir con las obligaciones y no dejar operaciones pendientes para la semana próxima".

"Esperamos un cese de comercialización con la gente tranquila en su casa sin salida a las rutas, con excepción de los autoconvocados que se encontrarán en las banquinas que hay en las inmediaciones de Expoagro el próximo martes y no tendrán que entorpecer el tránsito", consignó Apaolaza.

Según el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Matías de Velazco, la protesta tendrá un "alto acatamiento porque el campo está enojado".

Puntualizó -en declaraciones periodísticas- que "en algún lugar puede que se junte gente en la ruta, pero lo decidirán los productores del lugar".

De Velazco aseguró que el "enojo del campo no son los tres puntos de la soja: es por la presión impositiva que sufre, no sólo por parte de este Gobierno, sino también de todos los anteriores".

En tanto, Elbio Laucirica, del Consejo Directivo de la entidad cooperativista Coninagro, dijo a NA que han evaluado que "el paro es una forma de expresar la disconformidad con el tema retenciones y segmentación, y que se trata de un impuesto distorsivo: tengamos cosecha o no, tenemos que pagar ese monto y esto distorsiona las economías de las comunidades rurales".

"Llevamos la pobreza a la ruralidad, es nuestra impresión, y por eso adherimos al paro. Esperamos que haya un buen acatamiento y se desarrolle con normalidad, desde la Mesa de Enlace no se propicia que se salga a las rutas porque no queremos agregar una dificultad más a la sociedad, pretendemos hacer el reclamo sin afectar la vida de la gente", dijo el consejero de Coninagro por la provincia de Buenos Aires.

Por su parte, el presidente de Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni, afirmó que prefería hablar a través de un documento que preparaba la entidad, aunque adelantó: "Le pedimos al Gobierno la segmentación y la aceptó, pero acompañamos la medida de fuerza porque a muchos no los alcanza".

"Vamos a seguir negociando, pero aunque tengamos acercamientos vamos a acompañar la medida de fuerza".