El 29 de septiembre es el Día Internacional de la Concientización sobre la pérdida y el desperdicio de alimentos. Se trata de un problema que requiere medidas activas tanto en los hogares como en las empresas.  Se produce cuando los alimentos comestibles se desechan a lo largo de la cadena de valor alimentaria, ya sea en su origen, durante su procesamiento o producción, o al final de la cadena, en las tiendas o en manos de los consumidores.

Se estima que 931 millones de toneladas de alimentos, o 17% del total de alimentos disponibles para los consumidores en 2019, terminaron en los basureros de hogares, minoristas, restaurantes y otros servicios alimentarios, según una nueva investigación de la ONU realizada como parte de los esfuerzos mundiales para reducir el desperdicio de alimentos a la mitad para 2030.

El peso equivale aproximadamente a 23 millones de camiones de 40 toneladas completamente cargados, suficiente para dar siete vueltas a la Tierra. Per cápita, cada año se desperdician 121 kilogramos de alimentos a nivel del consumidor, y 74 kilogramos de esto ocurre en los hogares. El 61% del desperdicio ocurre en los hogares Entre el 8% y el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero están asociadas con alimentos que no se consumen.

En América Latina se tiran 348.000 toneladas de alimentos por día, lo que representa un desperdicio de 127 millones de toneladas de alimentos al año. Los expertos apuntan que estas cifras de desperdicio involucran a toda la cadena agroalimentaria, desde la producción primaria hasta el consumo en hogares.

Datos de la FAO publicados por el Banco de Alimentos indican que en Argentina se pierden o se desperdician por año 16 millones de toneladas de alimentos. Esto equivale a casi un kilo por habitante por día.

Tanto desde el Estado como desde las empresas se empezó a tomar acciones. La provincia de Buenos Aires promulgó a fines del año pasado la adhesión a la Ley Nacional 27.454 de creación del Programa Nacional de Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos, que busca facilitar la donación de comida que se desecha en las distintas etapas de las cadenas de producción y comercialización.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Red Argentina de Bancos de Alimentos (RedBdA) firmaron recientemente un convenio de cooperación científica con el objetivo de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial, así como también las pérdidas en las cadenas de producción y suministros.

En cuanto a las empresas, Carrefour Argentina rescató más de 130 toneladas en lo que va del 2021 que fueron donados a 57 ONG's. En tanto, Cencosud definió ejecutar a escala regional su programa Rescate de Alimentos, el cual, en su edición de 2020 en Argentina, logró rescatar más de 500 toneladas de productos en alianza con La Red Argentina de Bancos de Alimentos y el Ejército de Salvación.