La fecha en la que se le rinde homenaje a los antepasados y que está instalada con fuerza en México traspasó las fronteras y se convirtió en una fiesta global, en diversas ciudades del mundo entero.

“Es una tradición que está tan viva porque la llevamos muy cerca del corazón”, aseguró Diego de la Vega, encargado de cooperación internacional y asuntos culturales de la Embajada de México en Argentina, en diálogo con Télam Radio.

Desde 2008 el festejo del Día de los Muertos fue declarado Patrimonio Cultural inmaterial por la Unesco. Entre las tradiciones más relevantes se destaca el armado del altar con velas, fotos de las personas a homenajear, flores vistosas, y las icónicas calaveras decoradas a las que se le pone el nombre de los fallecidos.

Además, como parte del culto “se prepara la comida y bebida preferida de los muertos”, indicó el mexicano. “No es que se esté adorando a la muerte, sino que se rinde homenaje a nuestros muertos, a la gente querida que ya no está y aquellos que se nos adelantaron”, aclaró el funcionario. “Es una forma de conectarnos con aquellos que se nos adelantaron”, destacó.