La falta de apoyo para sostener el amamantamiento sigue siendo un problema para la mayor parte de las mujeres y por eso, este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una campaña para crear conciencia y cuyo lema es "Apoyar la lactancia materna contribuye a un planeta más saludable".

"La madre que amamanta protege el medio ambiente ayudando a disminuir el consumo de energía y agua que se necesita para producir, transportar y envasar leches de fórmula; reduce los residuos de plásticos de la producción de mamaderas, tetinas y envases", indica un informe del Sanatorio Finochietto y la Fundación Medifé que apoyan la celebración de esta Semana Mundial de la Lactancia Materna que se extiende hasta el 7 agosto. Destacan: "Contribuye a la salud y al bienestar de los lactantes y sus madres. Además, es una fuente de nutrición gratuita, confiable y renovable, que no produce ningún tipo de contaminación".

En ese sentido, el estudio puntualiza que para elaborar un litro de leche de fórmula se requieren cuatro mil litros de agua, y para envasarla se utilizan envases multicapa (5 capas), compuestos de tres materiales diferentes; cartón procedente de celulosa virgen, plástico polietileno y aluminio, todos materiales no biodegradables.

El abogado de derechos humanos y soberanía alimentaria, Marcos Filardi, también hace énfasis en el lema del 2020 y explica: "En este contexto de crisis climática que estamos viviendo, el alimento, el mejor alimento, está ahí al alcance de la mano, sin necesidad de acudir a todas las externalidades que genera un sucedáneo de la leche materna".

Alberto Arribas, Medico especialista en nutrición materno-infantil del equipo de CRENYF, destaca algunos de los atributos: "Dentro de los hidratos de la leche materna se encuentran los prebióticos, que se encargan de modular la inmunidad intestinal, promueven la maduración de las células intestinales, estimulan el crecimiento de bacterias saludables, intervienen en la maduración neurológica e influencian en el desarrollo inmunológico".

Las doulas y puericultoras Andrea Bertolini y Laura González expresaron a Télam que "dar la teta es el primer acto de soberanía alimentaria".