Será un Año Nuevo caluroso: las temperaturas alcanzarán los 40°
Las temperaturas alcanzan hasta 42 °C en la región Pampeana y Cuyo, con aire seco y escasas chances de alivio térmico.
Una extensa porción del territorio argentino atraviesa un episodio de calor extremo que mantiene activas las alertas oficiales por temperaturas elevadas. El fenómeno impacta con mayor intensidad sobre la franja central del país, donde los registros no solo superan los promedios normales de la época, sino que alcanzan valores considerados extremos para fines de diciembre.
Las provincias más afectadas son Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y La Pampa, aunque el calor intenso también se expande hacia San Luis, Mendoza, Neuquén y Río Negro. En estas regiones, la persistencia de aire muy cálido genera anomalías térmicas marcadas, que se diferencian de otros eventos típicos del verano argentino.
A diferencia de episodios anteriores, el núcleo del calor más severo se concentra en la zona central, mientras que el norte del país, aunque mantiene temperaturas altas, no registra los valores más extremos. Este comportamiento refuerza el carácter singular del evento y explica la amplitud territorial de las alertas emitidas.
Temperaturas extremasLos registros térmicos confirman la magnitud del fenómeno. En la región Pampeana y en sectores de Cuyo, las máximas previstas oscilan entre 38 °C y 42 °C, valores que exceden ampliamente los promedios climatológicos normales para esta época del año.
Durante la tarde de este lunes, las estaciones del Servicio Meteorológico Nacional marcaron cifras muy elevadas. A las 15 horas, Río Colorado, en Río Negro, encabezó el ranking con 38,6 °C, seguido por Santa Rosa, en La Pampa, con 38,5 °C, y Bahía Blanca, en el sur bonaerense, con 38,2 °C. Estos datos reflejan la intensidad del evento y anticipan posibles nuevos picos térmicos en los próximos días.
En varias localidades, las temperaturas se acercan a registros históricos, lo que refuerza el carácter excepcional del episodio y eleva el impacto sobre la salud, la actividad productiva y el consumo energético.
A qué se debe la persistencia del calorLa continuidad del calor extremo responde a una combinación de factores meteorológicos bien definidos. Predominan los cielos mayormente despejados, que favorecen una radiación solar intensa durante el día y reducen el enfriamiento nocturno.
A esta situación se suma una circulación persistente de viento norte, que transporta aire muy cálido y seco desde latitudes más bajas hacia el centro del país. La interacción entre aire seco, escasa nubosidad y viento norte potencia el ascenso térmico y consolida un escenario propicio para temperaturas elevadas durante varios días consecutivos.
Más allá de que el evento cumpla o no con los criterios técnicos de ola de calor en todas las ciudades, el rasgo central es su duración. El pronóstico anticipa varios días seguidos sin lluvias y con temperaturas muy altas, una tendencia que se extendería desde los últimos días de 2025 hasta los primeros de 2026, con bajas probabilidades de descensos térmicos significativos en el corto plazo.

