Al no existir vacunas ni medicamentos para tratar el dengue, la medida más eficiente es eliminar los criaderos de mosquitos. Para evitar que se desarrollen las larvas que luego serán mosquitos adultos, es necesario eliminar todos los recipientes en desuso que puedan acumular agua, dar vuelta los objetos que se encuentran en el exterior y pueden acumular agua cuando llueve y cambiar el agua de bebederos de animales, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada 3 días. También se recomienda rellenar los floreros y portamacetas con arena húmeda. Es importante tener en cuenta que la fumigación no es suficiente para prevenir el dengue, ya que elimina a los mosquitos adultos pero no a los huevos y a las larvas. Por eso, lo ideal es acompañar esta medida con la eliminación de los envases que contengan agua estancada. Las recomendaciones abarcan nantener los patios limpios y ordenados y los jardines desmalezados, limpiar canaletas y desagües de lluvia de los techos y tapar los tanques y recipientes que se usan para recolectar agua.