Los trabajadores agrupados en el Sindicato de Peones de Taxis (SPT) protestaron y se movilizaron este martes en varios puntos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y del interior del país en repudio de las aplicaciones Uber y Cabify, a las que consideran "ilegales", informó el titular del gremio, Jorge García.

Los taxistas profundizaron de esa forma el plan de lucha gremial, luego de la declaración del estado de "alerta y movilización" emitido en agosto último en rechazo de "esas aplicaciones ilegales".

Los trabajadores cortaron el tránsito en al menos 10 esquinas porteñas, como en la intersección de las Avenidas San Juan y 9 de Julio, Paseo Colón y San Juan, Córdoba y Leandro N. Alem, Figueroa Alcorta y Salguero, Santa Fe y Callao, Rivadavia y General Paz, Rivadavia y Jujuy, y San Juan y Boedo.

Reclamos en el interior 

Ademas, taxistas y remiseros protestaron con sus vehículos en decenas de arterias de ciudades del interior del país, en el contexto de un plan de acción en rechazo de "las aplicaciones piratas e ilegales que cercenan el trabajo digno y disminuyen los puestos de empleo", dijo el gremio.

García aclaró sin embargo que el gremio no se opone a la totalidad de las aplicaciones sino de las empresas "piratas", como Uber y Cabify, cuyo origen es generalmente extranjero.

"Esas compañías se asientan en la Argentina para sacar el trabajo y llevarse las ganancias, sin pagar impuestos", afirmó.

García, quien hace pocos meses reemplazó al histórico Omar Viviani al frente de la organización, aseguró que esas empresas y sus aplicaciones realizan "la actividad en negro", lo que arriesga la vida de trabajadores y pasajeros porque "no tienen seguro".

Reclaman en contra de las aplicaciones, ya que consideran que ejercen competencia desleal

García, quien hace poco tiempo se incorporó al Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona) que conducen el camionero Pablo Moyano y el mecánico Ricardo Pignanelli, se pronunció en contra "el abuso, la precarización laboral y la explotación de los empresarios que se escudan en la crisis o la aprovechan".

"Esos patrones procuran aprovecharse o escudarse en la crisis o en la tecnología para avasallar las estructuras sociales", dijo. 

Los taxistas se declararon en "alerta y movilización" en agosto último ante el accionar de Uber, cuya oferta de inscripción a los choferes como prestadores de sus servicios también fue rechazada por la Asociación  Taxistas de Capital (ATC).

"El sindicato condena la intromisión de toda aplicación ilegal y exige al Gobierno de la ciudad que determine una posición y se expida", afirmó García, quien reseñó que Uber está prohibida por decisión judicial porque precariza el empleo.

En su momento, el gremio trasladó el reclamo contra Uber y Cabify al propio ministro de Transporte, Mario Meoni, quien había propuesto una mesa de diálogo para hallar soluciones. 

Por su parte, Felipe Fernández Aramburu, llamado "head" regional para Uber Cono Sur, aseguró hoy que en la ciudad "hay lugar para todos" y que se impone "una visión de movilidad urbana que incluya a los taxistas y a las más de 75 mil personas que eligen Uber para generar ingresos".

"Los beneficios de la tecnología deben estar al alcance de todos, con reglas que prioricen la inclusión", concluyó.