Los habitantes de las islas Tonga, Oceanía, interrumpieron la calma de sus rutinas al tener que ir a refugiarse hacias las zonas más altas del territorio debido a un tsunami provocado por una nueva erupción del volcán Hunga Tonga Hunga Ha'apai, que fue escuchada a cientos de kilómetros.

"Se observó un tsunami de 1,20 metros en Nuku'alofa", la capital del pequeño archipiélago del océano Pacífico, anunció la oficina australiana de meteorología.

El desastre natural golpeó la costa después de que el volcán Hunga-Tonga-Hunga-Ha'apai volviera a entrar en erupción este viernes y esparciera cenizas, vapor y gas a 20 kilómetros en el aire, tras registrar actividad intermitente a finales de diciembre, según informó el situó Actualidad RT a través de reportes oficiales. 

Por su parte, la subsecretaria del Ministerio de Tierras y Recursos Naturales de Tonga, Taaniela Kula, comentó que se observaron explosiones masivas, truenos y relámpagos cerca del volcán después de que reanudara su erupción. 

"Fue una explosión masiva", explicó al sitio de noticias Stuff una la residente Mere Taufa que estaba en su casa preparando la cena cuando escuchó la erupción.

Luego, fuertes olas atravesaron las casas ubicadas en la costa del archipiélago de Tonga después de que este sábado se emitiera una advertencia de tsunami para toda la nación insular.

"El suelo tembló, la casa entera estaba sacudida. Venía en olas. Mi hermano menor creía que bombas explotaban cerca de nuestra casa", contó.

Unos minutos más tarde, el agua invadió su casa y vio caer la pared de una vivienda vecina. "Supimos enseguida que era un tsunami, con el agua que brotaba en la casa. Se oían gritos por todas partes, y todo el mundo empezó a huir hacia las alturas", afirmó, según la agencia de noticias AFP.

El rey de los tongas Tupou VI fue evacuado del palacio real de Nuku'alofa y llevado a una villa alejada de la costa.

La erupción duró ocho minutos, y fue tan fuerte que se escuchó "como un trueno lejano" en las islas Fiji, a más de 800 km de distancia, dijeron funcionarios de Fiji.

También advirtieron a los residentes que cubrieran las reservas de agua para protegerlas de la lluvia o las cenizas ácidas.

Victorina Kioa, de la comisión de servicios públicos de Tonga, pidió a la población que "se aleje de todos los lugares amenazados, es decir, las playas, los arrecifes y todas las costas planas".