Dos enfermeros fueron detenidos y acusados de robar casi 300 dosis de vacunas contra el Covid-19. Habían montado un vacunatorio clandestino ubicado en la ciudad de Santiago del Estero. Además de las dosis de inmunizante hallaron armas de fuego y dinero en efectivo.  

Los acusados del robo de los insumos fueron identificados como Dante Daniel Díaz, de 42 años. Además de enfermero, era empleado del Ministerio de Salud santiagueño. La otra imputada es su pareja, María Angélica Coronel, educadora sanitaria que trabajaba en el call center de emergencias provincial.  

Ambos tenían acceso al depósito en donde se encontraban las vacunas pero fue Díaz quién engañó al personal del Ejército Argentino que custodiaba el freezer para que le permitieran entrar al congelador ya que supuestamente debía reingresar un lote de vacunas que habían sido devueltas. 

De esa manera el enfermero sustrajo las vacunas junto con los refrigerantes y se llevó todo en una mochila. Sin embargo, no contó con la posibilidad de que su delito quedaría filmado por las cámaras de seguridad instaladas en el lugar.  

Autoridades del Ministerio de Salud se percataron este sábado al mediodía de la faltante de las vacunas. De inmediato se realizó la denuncia penal y se dio intervención a la División Homicidios y Delitos Complejos de la Policía provincial y a la fiscal de turno, Erika Leguizamón. 

El allanamiento 

Efectivos policiales detuvieron a Díaz en un inmueble del barrio 8 de Abril y posteriormente se allanó la casa del acusado, en el barrio San Germés, donde se secuestraron 268 dosis de vacunas Sputnik V, 14 dosis de vacunas Sinopharm, 1 dosis de vacuna Covishield, todas contra el coronavirus.

También se secuestró un revólver, alrededor de 500 vacunas que no eran para los Covid-19 y numerosos insumos de enfermería. Otro hallazgo fue la suma de $734.500 pesos en efectivo, el cual se cree es parte de lo abonado por quienes pagaron por estas vacunas. Posteriormente también fue detenida María Coronel, como acusada de haber participado en el ilícito

Se pudo confirmar que en el domicilio del detenido funcionaba una enfermería clandestina llamada CES (Consultorio de Enfermería del Sur). Actualmente se está en investigación las personas que fueron vacunadas, quienes llegaron a pagar entre $20.000 y $30.000, de acuerdo a lo informado por La Nación.

La caratula de la causa es “Hurto Agravado y Adulteración de Sustancias Medicinales (Art. 163. Inc. 5 y Art. 200 del CP) en perjuicio del Estado Provincial”.