El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció negociaciones con el gobierno argentino para la construcción de un gasoducto de más de dos mil kilómetros entre las reservas de Vaca Muerta y Porto Alegre para reducir los costos de importación de gas.

"Estamos en negociaciones con Argentina por la importación de gas de Vaca Muerta. Va a pasar algún día, pero no es fácil porque se necesitan gasoductos", indicó en una conferencia de brindada en sus redes sociales, como hace semanalmente. 

En tanto, el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, había mencionado hace un año los beneficios que significaría la construcción de un gasoducto entre los dos países: “Brasil necesita el gas y sus industrias acogerían con agrado un gas más barato, como el no convencional, mientras que asegurar un gran mercado atraería a los inversores a Argentina para expandir Vaca Muerta. Llevaría tres años construirlo una vez que se haya decidido".

1.400 kilómetros de obra

En septiembre pasado, Argentina había los inicios de un proyecto que conectara los puntos estratégicos entre ambos países. 

La idea es construir un tramo desde Vaca Muerta hasta la ciudad fronteriza de Paso de los Libres (Corrientes), siendo aproximadamente 1.430 kilómetros de construcción. A partir de ahí, Brasil construiría un tramo desde Uruguayana (el otro lado de la frontera) hasta Porto Alegre, recorriendo otros 600 kilómetros. 

Si bien no precisaron el valor de la obra, se estima que el total sería de alrededor de 5.000 millones de dólares, costando 3.700 millones la parte argentina y 1.200 millones la brasileña.

“Estamos en la etapa exploratoria ahora. Existe la voluntad de ambos gobiernos de avanzar con el proyecto”, indicó Scioli sobre el proyecto que duraría 3 años.

Necesidad de inversiones

La principal traba para la construcción es su financiamiento. Desde Argentina valoran positivamente este proyecto ya que la expansión en la exportación de gas desde Vaca Muerta atraería inversores para aumentar la explotación de la reserva. 

En tanto, desde Brasil creen que hay poco interés de los empresarios industriales para invertir en esta obra pese a que su costo de abastecimiento es cerca de 3 veces más caro que en Argentina.