El laboratorio Pfizer logró la aprobación de la vacuna en el Reino Unido y es el primer país que autoriza la distribución y aplicación a sus habitantes de manera masiva. Se realizará en los grupos de riesgo en primera instancia por la escasez de dosis que aún existe y la dificultad para transportarla.

La vacuna necesita un sistema de frío que debe estar entre -70 y -80 grados, lo que hace que las heladeras y los congeladores o freezer tradicionales no sirvan para esta tarea. Se debe armar una logística compleja para transportarla y almacenarla.

Se espera que las próximas vacunas que sean aprobadas, como la de Oxford con Astrazeneca que se distribuirá en Argentina o la Sputnik V de Rusia tendrán menores condiciones de frío para su distribución. En estos casos, se habla que pueden estar entre -20 y -2 grados, por lo que los requerimientos son menores.

Vacuna de Pfizer

El sistema de frío a -80 grados no es algo usual en los vacunatorios ni en las ciudades que no disponen  grandes centros de salud, por eso el desafío no se encuentra en las grandes urbes del mundo, sino en los pequeños poblados en el interior de los países, y aún más en los territorios menos desarrollados.

El recurso principal para distribuir esta vacuna de Pfizer será el hielo seco, por lo que las empresas productoras ya anticipan un faltante de este dióxido de carbono en forma sólida. Se estima que solo entre Estados Unidos y Canadá se utilizará el 5 por ciento de todo este material a nivel global.

La Asociación de Gas Comprimido americana dice que “la capacidad de producción de dióxido de carbono en Estados Unidos y Canadá es de aproximadamente 30.000 toneladas por día”. Creen que sus socios pueden satisfacer esas necesidades para la vacuna.

Los contenedores de transporte térmico se llenarán cada uno con hielo seco y 975 viales de la vacuna, cada una de las cuales contiene cinco cajas para un total de 4.875 dosis individuales. En la mayoría de iniciativas serán necesarias dos aplicaciones por persona.

En la Argentina, Córdoba tuvo conversaciones con la cadena de heladerías Grido para poder utilizar sus instalaciones y logística que mantienen la temperatura por debajo de los -18 grados y serviría para algunos tipos de vacunas.

Transporte de la vacuna

Los laboratorios ya realizan convenios con grandes empresas de mensajería internacionales que tendrán que repartir las miles de millones de dosis a nivel mundial. En el caso de la vacuna de Pfizer esto es mucho más complejo.

El hielo seco es un material permitido de manera pequeña en los vuelos, por lo que United ya solicitó permiso para poder transportar varias toneladas de este material en sus aviones que repartan vacunas. KLM/Air France también es otra de las empresas que se anticipa al traslado de las dosis.

La mensajera DHL, UPS y FedEx buscan soluciones para poder ofrecer sus servicios a los grandes laboratorios. FedEx cuenta con máquinas que pueden producir hielo seco en los almacenes, y UPS señaló que está considerando incorporarlas.