La variante Ómicron ya lleva una semana esparcida en algunas regiones del mundo luego de haber sido declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una "variante preocupante", y haber mostrado indicios de ser más contagiosa que la Delta, aunque algunos especialistas recomiendan esperar a que se publiquen los estudios exhaustivos del virus para confirmarlo.

El 25 de noviembre fue el día en el que el virólogo Tulio de Oliveira realizó un conferencia de prensa en Sudáfrica en la que presentó al público la nueva cepa del Covid-19 que desató la pandemia en marzo del 2020. En consecuencia, el Grupo Técnico Asesor sobre la Evolución del Virus del SARS-CoV-2 la bautizó como Ómicron y la declaró como "variante de preocupación".

Mientras Carla Vizzotti sostuvo que la llegada la Ómicron a Argentina es inevitable, e hizo hincapié en vacunar a la mayor cantidad posible de personas para "marzo del año que viene", el especialista Humberto Debat afirmó a Télam que "en la comunidad científica está habiendo consenso en que sería más transmisible aún", respecto a su comparación con cepas anteriores.

Aún así, el virólogo advirtió: "Hasta que no tengamos más datos de otros países, es apresurado evaluar cuánto más transmisible es que Delta, que era la variante más transmisible detectada hasta el momento".

Por otro lado, el científico Ernesto Resnik abordó la facilidad de los contagios con esta nueva variante, y afirmó que si bien se sabe cómo fue la contagiosidad en Sudáfrica, "siempre está la posibilidad de que los compartimientos difieran por las características de cada lugar".

Además, el biotecnólogo mencionó el factor vacunas que interviene en la observación de la nueva variante del coronavirus, ya que se necesita saber cómo se comportarán las distintas dosis ya suministradas en la población mundial frente a la Ómicron.

"El temor sobre el escape inmune deviene de que muchas de las mutaciones de Ómicron están en la proteína Spike, y por ende, podría tener impacto en la biología del virus, y porque se trata de la proteína que utilizaron para desarrollar la mayoría de las vacuna", advirtió Debat a la agencia de noticias.

Mientras tanto, el virus se encuentra siendo estudiado de dos maneras en simultáneo: por un lado, a partir de estudios epidemiológicos en curso observando cómo se distribuyen las infecciones, hospitalizaciones; por otro, estudios in vitro en los que se cultiva células, se las infecta con esta variante y se las expone a sueros de personas inmunizadas con las diferentes vacunas

"Se evalúa si estos sueros mantienen su capacidad de neutralización o disminuye; si esa capacidad disminuye dramáticamente, esto sería un indicio de la necesidad de modificar las vacunas o los esquemas; pero tampoco se sabe esto aún", concluyó Humberto Debat.